¡Fashion emergencies! Cuáles son los más comunes y cómo arreglarlos

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A todas nos ha pasado que, a pesar de sentirnos fabulosas y amar el look que elegimos aquel día, de pronto llega una situación inesperada que potencialmente puede arruinar nuestro outfit; pero no te agobies, te decimos las soluciones más eficaces para arreglar los contratiempos más comunes y que tu look se mantenga perfecto sin importar qué pase en tu día.

 

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Manchas inesperadas.

Estamos seguras de que en más de una vez te has encontrado con una pequeña mancha en tu atuendo que no debería estar ahí. Para esas situaciones, lo mejor es que lleves siempre contigo un pequeño lápiz removedor de manchas al instante. Te salvará a la perfección mientras puedes llevar tu prenda a la tintorería.

 

Un dobladillo descosido.

Si el borde de tu falda comenzó a deshacerse, la solución más práctica es que lo pegues temporalmente con un poco de cinta doble cara, o la que tengas a la mano. Para una tela más pesada necesitarás una cinta más fuerte, mientras que para una ligera, usar una cinta fina es lo mejor ya que así no se marcará en el frente de tu prenda.

 

Rayones en tus zapatos de piel.

Para estas situaciones,  la solución depende del tipo de zapatos que estés usando. Te aseguramos que si frotas el raspón con pasta de dientes en zapatos de piel regulares, vaselina en los de imitación, una goma en los de suede, y polvo para hornear con agua en los de tela, el raspón o mancha, desaparecerá de inmediato.

 

Se perdió la mariposa de tu arete.

Si por alguna razón perdiste el broche de tu arete y no quieres prescindir de este accesorio, te recomendamos cortar la goma de un lápiz y sostener con ésta tu pieza de joyería. Este remedio la fijará temporalmente, pero ten cuidado de apretarlo bien para que no se caiga.

 

Se atoró tu cierre.

Esta situación es de las peores ya que no solamente puede hacerte pasar una situación incómoda o vergonzosa, sino que seguramente después de quince minutos de tratar de subir o bajar un cierre que no se mueve de lugar, comenzarás a desesperarte.
La solución es muy fácil; simplemente frota un lápiz de grafito en el cierre si la prenda es de color oscuro; mientras que si es clara, frótalo con una barra de jabón, y ¡listo!

 

Tus medias se rompieron.

En estas circunstancias, y debido a que las medias son una prenda extra delicada, te recomendamos primero prevenir. Al rociar un poco de spray para pelo sobre tus medias antes de usarlas será mucho más difícil que éstas se rompan; pero si ya llegó ese inesperado jalón, entonces lo mejor es que lo selles con un poco de barniz de uñas transparente para evitar que se sigan jalando. Al menos para esa ocasión, tus medias funcionarán a la perfección.

 

Cuando se asoman los tirantes de tu bra.

Esto, así de simple como parece, puede marcar la diferencia entre verte informal, descuidada y mal arreglada, o verte espectacular y perfecta; así que presta mucha atención al tipo de prendas interiores que vas a usar. Pero si tienes un evento y no pudiste conseguir el brassiere perfecto para el vestido o top que compraste para la ocasión, no te preocupes. Existen algunos “convertidores” que pueden posicionar tus tirantes de distintas maneras para acoplarlos a la silueta necesaria para el día en cuestión.

 

Olvidaste planchar tu outfit del día siguiente.

¡Hasta la mejor de nosotras se ha visto en esta situación! Así que si realmente necesitas usar aquella prenda que te olvidaste de planchar, la solución más práctica es que prepares un baño caliente y la cuelgues cerca del vapor; éste desintegrará las arrugas más notorias y logrará un look pulcro. Sin embargo, si lo que necesita un acomodo es el cuello o mangas de alguna camisa, tu plancha de pelo podrá solucionarlo de inmediato.