El resurgir de grandes maisons de la moda

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Para los amantes de la moda y de su historia, hablar de casas como Schiaparelli, Balmain, Balenciaga o Vionnet, no es sólo hablar de moda, es hablar de arte, de buen saber hacer y de Alta Costura en estado puro. Tanto es así que hoy en día no es casualidad que estas casas (podríamos decir, un poco olvidadas en la industria actual) sean resucitadas después de años de permanecer cerradas y en el olvido de muchos. Hay algunas que después de su renacimiento se mantienen fieles a su esencia, sin embargo otras, resurgen para cambiar por completo.

 

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Schiaparelli

Desde que la gala MET de 2012 la homenajeó (con la muestra Schiaparelli and Prada, Impossible Conversations) la firma revivió, si es que alguna vez llegó a morir. Elsa Schiaparelli se mantuvo siempre a la sombra de Coco Chanel, no obstante, la diseñadora italiana ha permanecido en el punto de mira de los ojos expertos de la moda, siendo su obra una de la más relevantes e influyentes de la industria.

Elsa Schiaparelli en 1935

Nacida en Roma en 1890, en el seno de una familia acomodada y liberal para la época, pudo desarrollar su creatividad y culminar su pasión por la moda. Sus ya consagradas obras, llegaron a ser sinónimo de surrealismo, osadía y originalidad. La mujer Schiaparelli no se conocía por su discreción, sino por su excentricidad. Y esto siempre fue así, hasta que el 1954 la maison cerró sus puertas.

En 2013 volvía a la carga de la mano de Marco Zanini, con una colección atrevida y un tanto ecléctica, pero el diseñador decía adiós tan sólo un año después de su entrada. Hoy por hoy, a la cabeza de la firma del Shocking Pink se encuentra Bertrand Guyon, veremos con sus próximas colecciones si sigue la estela innovadora que precede a la firma, respetando el legado que dejó Elsa.

Schiaparelli HC Fall 14

 

Balmain

Tras pasar por varios talleres, Pierre Balmain fundó el suyo propio en 1945, y desde casi su despegue ha sido una de las maisons líderes de la industria de lujo francesa y de la moda. Vivió su mejor época junto a Christian Dior, siendo ambos los máximos representantes de la generación del New Look, destacada por estrechar la silueta en la cintura de cada uno de sus diseños.

Diseño de Pierre Balmain 1953

Desde los años 50, el éxito y la expansión de la casa creció como la espuma, teniendo entre sus asiduas a Katharine Hepburn, Vivien Leigh o Marlene Dietrich, y con Pierre al pie del cañón, hasta su muerte en 1982, aunque durante esos 37 años pasaron por la casa grandes nombres de la moda, como por ejemplo, Oscar de la Renta.

En 2006, con Christophe Decarnin al mando de la dirección creativa, da un giro radical: looks barrocos, estética desenfadada y estridente, que fueron más que bien recibidos por la crítica, y la consagraron como marca referente de juventud y modernidad, destacando su imagen con modelos de la talla de Daria Werbowy, Natasha Polly o Erin Wasson.

Daria Werbowy. Balmain Campaña SS11

En 2011 toma el relevo un joven y desconocido miembro del equipo de Decarnin, Olivier Rousteing, que sigue la misma línea que su antecesor, aunque él siempre hace especial hincapié en que son muy diferentes. Sin duda, Balmain es una firma que nada tiene que ver con lo que era cuando se fundó, una verdadero resurgimiento, en todos los aspectos.

 

Hervé Leger

La firma, mucho más reciente que otras maisons, nace en 1985. Su fundador, Hervé Léger Leroux, de origen francés abandona con 20 años abandona los estudios y comienza a trabajar como diseñador de sombreros. En los años 80 conoce a Karl Lagerfeld y pasa a ser su asistente personal, y es un poco más adelante cuando abre su primera boutique en París. La marca pasará a ser conocida por su famoso vestido bandage, aquellos que ajustan a la perfección la silueta femenina, realzando sus formas y sus curvas.

En 2007, Max Azria relanza la marca (después de perder su control) y se consolida aún más si cabe entre sus incondicionales (Blake Lively, Victoria Beckham o Kate Hudson, entre otras muchas), sacando a la luz que, a pesar de todo, sus diseños nunca pasan de moda.

Jamie Chung con vestido de Hervé Leger

 

Vionnet

El trabajo de Madeleine Vionnet es otro de los que deja verdaderas obras de arte, siendo en los años 20 una revolucionaria con manos hechas para bordar la perfección. Fue una verdadera maestra del corte al bies y sus vestidos de inspiración griega cambiaron las proporciones de la silueta femenina en aquellos años, siendo incluso hoy en día, diseños totalmente contemporáneos.

Diseño de Madeleine Vionnet

Más de 70 años después de que Madeleine Vionnet cerrara su taller en París, distintos especialistas se comenzaron a interesar de nuevo por la firma. Desde 2006 varias manos asumieron la dirección creativa consecutivamente. El rescate lo hizo la familia de Lummen para pasar más tarde a Matteo Marzotto, hasta llegar a la actualidad a Goga Ashkenazi, ofreciendo fidelidad a lo que representaba esta clásica firma.
Diane Kruger, Emma Watson o Natalie Portman son las celebrities que han lucido los diseños más actuales, pero la firma prefiere seguir manteniendo un low profile, para justamente eso, mantener la esencia en la que creía Madame Vionnet.

Diane Kruger con diseño de Vionnet

 

Balenciaga

Cristóbal Balenciaga cerró su maison en 1968, pero en su caso particular siempre ha ejercido una tremenda influencia con su trabajo, a muchos y diferentes tipos de diseñadores (desde Oscar de la Renta hasta a Rei Kawakubo), y es que según muchos, es el “maestro de todos”.

El diseñador español abre su primer local en 1917 y gracias a que diseña para la realeza y aristocracia española es que alcanza muy pronto su fama. La Guerra Civil lo deja sin clientela y se reinventa en París, convirtiendo en poco tiempo sus diseños en esculturas y vistiendo a medida a estrellas como Elizabeth Taylor, Greta Garbo, entre otras muchas. Siempre innovador hace de su obra, de sus formas y volúmenes (nunca antes vistas), arquitectura.

Diseño de Cristóbal Balenciaga

Tras varios intentos fallidos, no fue hasta 1997, con un jovencísimo Nicolás Ghesquière a la cabeza, que la firma adquiere de nuevo renombre, otorgándole la elegancia y modernidad que la marca lleva en su ADN. A finales de 2012 Ghesquière deja Balenciaga y desde entonces es Alexander Wang el encargado de la firma, teniendo sus colecciones, sin lugar a duda, una gran acogida. Los dos, tanto Ghesquière como Wang lo que han hecho por la marca es explorar, verdaderamente, la obra de Balenciaga.

Balenciaga Campaña SS13

Otras de las casas que suenan y piden un resurgimiento es Paul Poiret. El aprendiz de Charles Worth en su tiempo, se convirtió en el primer diseñador francés cuyo negocio se concibió como una marca propiamente dicha. También fue el diseñador al que se le atribuye la creación del kimono y el primero en sacar una línea de perfumería.

Su legado se encuentra en manos de la familia Lummen, la misma que rescató en primera instancia a Vionnet. De momento no suenan campanas ni nombre de director creativo alguno, pero quién sabe si en algún momento todo cambia y asistimos a un nuevo nacimiento de Paul Poiret…