Errores de estilo que pueden costarte una entrevista de trabajo

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Nadie, ni en tu casa ni en la escuela, nos prepara para una entrevista de trabajo. El hecho de enfrentarte a una situación donde tú eres el centro de atención y el estar consciente de que tendrás tan sólo unos minutos para mostrar todo lo que sabes y al mismo tiempo mostrar lo mejor de ti ante una total desconocido, puede convertirse en un momento de pánico total.

Bien dicen que la primera impresión es la que cuenta, y al vivir en una sociedad que juzga en todo momento, el atuendo que uses en esa entrevista puede convertirse en uno de los factores decisivos en tu futuro. No hay una regla mágica que te asegure éxito, pero si existen algunos errores que por nada del mundo debes cometer, sigue leyendo y tómalos en cuenta para tu próxima entrevista:

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Los detalles son cruciales

Los accesorios muy ruidosos, los zapatos sucios, las uñas mal pintadas, o el hecho de que a tu camisa le falte un botón, son pequeños detalles que pueden demostrar tu falta de atención en los detalles y si el entrevistador nota que no pones empeño en tu aspecto personal, puede que piense que tampoco lo harás en tu trabajo.

 

El interior es lo que cuenta

Y no nos referimos a tus sentimientos, sino a tus capacidades y conocimientos; así que olvídate de las micro faldas y los escotes pronunciados porque no te ayudarán a conseguir el trabajo.

 

No te esfuerces de más

Sé fiel a tu estilo, no trates de vestir a la última tendencia si nunca antes has usado unos pantalones culotte, por ejemplo, porque puede ser que lo único que consigas sea verte exagerada o fuera de lugar.

 

Menos es más

Apuesta por colores neutros, estampados poco llamativos, y unos zapatos con los que te sientas cómoda, así evitarás las distracciones y tropiezos innecesarios. Algunos estudios han revelado que el azul claro suele asociarse con la confianza.

 

Uñas lindas

Morderse las uñas es uno de los peores hábitos porque no sólo hace que tus manos se vean mal, también delata tu estrés o nerviosismo frecuente. Tampoco vayas al otro extremo con uñas postizas kilométricas porque todo el mundo sabe lo difícil que es poder teclear en la computadora con ellas.