Ser mujer en una “industria de hombres”, platicamos con Elizabeth McCall, destiladora y experta en whiskey

Assistant Master Distiller de Woodford Reserve y una de las mujeres destiladoras más jóvenes de Estados Unidos

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Foto: Elizabeth McCal, Assistant Master Distiller de Woodford Reserve (Cortesía)
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Por experiencia, puedo confirmar que al decir “me gusta el whiskey” las personas se sorprenden, pero no es de extrañar, yo misma tengo más recuerdos de mi papá o de mis amigos con un vaso de whiskey en mano que de mujeres; de hecho, conozco muy pocas a las que les gusta.

Pero pensar en la industria del whisky (o whiskey, más adelante aclaramos esta discusión) como un “mundo de hombres” es un error. Ha sido históricamente gobernada por hombres, sí; pero existen mujeres dentro que están cambiando las reglas y ampliando el panorama para que cada vez sean más las que ocupen altos puestos dentro de la industria de bebidas alcohólicas.

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Curiosamente, el grupo sensorial en el que Elizabeth McCall empezó dentro de Brown-Forman consistía en solo mujeres *salud*, pero su arduo trabajo y voluntad de ir más allá de sus responsabilidades la ha llevado a convertirse en una de las mujeres destiladoras más jóvenes de Estados Unidos y en Assistant Master Distiller de la Reserva Woodford en Kentucky, una de las marcas más importantes y reconocidas en el mundo del bourbon.

Elizabeth McCall con Chris Morris, Master Distiller de Woodford Reserve

Confianza y predisposición al fracaso

“Tengo que hacer algo tres veces antes de hacerlo bien”, bromea Elizabeth sobre su life-motto. Ver el fracaso positivamente, como una oportunidad de aprender y crecer, es algo que le ha ayudado a posicionarse en el lugar en que está hoy. Es una fiel creyente de “fingir hasta lograrlo”; hacer las cosas a pesar de no sentirse preparada ha sido su forma de encontrar confianza en sí misma y saber que es capaz.

Ser mujer en el mundo del whiskey

Desde pequeña, Elizabeth ha estado sumergida en el mundo del bourbon. Su madre trabajaba en el área de control de calidad en una compañía de bebidas alcohólicas, pero sus pláticas, como ella cuenta, destacaron siempre la significancia o rareza de una mujer desempeñando un puesto directivo dentro de esta industria. Ha sido su trabajo en Brown-Forman lo que realmente ha hecho que se enamore de este negocio y del metículoso proceso de control de calidad que realizan en Woodford Reserve y que hace la distinción sobre otras marcas de bourbon.

“Me encanta saber que examinamos cada aspecto de cómo hacemos nuestros whiskies Woodford Reserve; desde el grano y la madera que ingresa a nuestras instalaciones hasta la inspección final de los productos terminados.”

¿Whisky o WhiskEy?

Cabe resaltar que estamos hablando de whiskey bourbon y no de whisky escocés. Una letra [e] entre la [k] y la [y] hace una gran distinción; si no son tan conocedores, déjenme explicarles: se dice que un verdadero whisky (sin E) debe ser escocés. Para Elizabeth, no hay un whisk(e)y que lo sea más que otro; siempre que se fermente a partir de granos de cereales, se destile a menos de 190 grados proof, se deposite en un recipiente de roble y se embotelle a no menos de 80 grados proof, el resultado va a ser whiskey o whisky.

Dejando a un lado la disputa y concentrándonos en el sabor, sí hay diferencias. Elizabeth cuenta que el whisky escocés se considera un “espíritu de viejo mundo”, lo que le da un sabor de grano, mientras que el bourbon es del “nuevo mundo” y tiene sabor más amaderado. Está claro que ambos son únicos, pero desde la perspectiva de una experta, el bourbon es mucho más versátil y puede disfrutarse de muchas formas, solo, en las rocas o combinado en un cóctel.

¿Coctel con whiskey?

Por la naturaleza de la bebida un coctel con whiskey puede sonar un poco extraño y confuso pero en palabras de Elizabeth “¡MAL! El bourbon se mezcla a la perfección con un extensa gama de jugos, sodas, tés; por ejemplo, con limonada”. Esta es una excelente forma de iniciarse en el mundo del whiskey e ir agarrándole el gusto, tanto hombres como mujeres.

Recomendación: Woodford Reserve Double Oakes.

Otra pasión: los caballos

Elizabeth McCall practica equitación desde los 8 años. Ella y Cody Ko, su caballo de 25 años, han formado un vínculo de confianza inquebrantable. Este deporte le ha enseñado mucho más que solo montar, implica cuidar de un ser vivo que se convierte en tu compañero. Te enseña disciplina e independencia.

“Recuerdo que cuando era pequeña mis papás me llevaban al granero durante el verano o los fines de semana. Pasaba todo el día trabajando y montando”. Esta experiencia le sirvió para desarrollar y nutrir su ética de trabajo, aprendiendo la importancia de completar tus labores lo mejor que puedas.

“Trabajar duro tiene una recompensa por la autogratificación que nadie puede quitarte.”

“Trabajar duro tiene una recompensa por la autogratificación que nadie puede quitarte. Debes hacer cosas que te llenen y te lleven positividad, no porque estés buscando la aprobación de los demás. Eres el creador de tu propia felicidad”, concluye.

¡Salud! 🥃