La crisis de los 30 empieza desde los 27: ¿bienvenido al resto de tu vida?

Tal vez el problema no está en la edad, está en los contrastes.

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Crisis de los 30
ELLE México
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Este mes cumplo 27 y a mi cabeza solo vienen imágenes del club de los 27. Todos los que pertenecen a él eran super cool… y murieron a esta edad. Quiero ser tan cool como ellos, pero no me quiero morir. De eso estoy seguro, de lo demás que quiero en la vida no tanto… ¿llegó temprano la crisis de los 30?

El otro día leí un estudio que explicaba la depresión de cumpleaños, en resumen, cumplir años obliga a las personas a auto evaluarse y cuestionarse y esto señores y señoras (no me llamen así), genera ansiedad. En especial cuando te acercas a edades que son parteaguas, como los 30. Lo que yo he descubierto en el camino al tercer piso es que va más allá del número, se trata de los contrastes.

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La mitad de mis amigos son party monsters. Yo lo era y ahora me da miedo salir los jueves, disfruto un viernes en casa y valoro un domingo sin cruda (para poner en orden mi casa y de paso, mi vida). ¿Ahora soy de flojera?

La otra mitad de mis amigos se hizo estrella del fitness de la noche a la mañana. No tengo intención de empezar (todavía) y pensándolo bien, el jueves sigue siendo mi día favorito para salir (a veces la fiesta empieza desde el miércoles), los viernes son para seguirla y los sábados, un mundo de posibilidades. Todo lo anterior no suena tan divertido un domingo de bajón, ¿estoy tirando mi vida?

Mis amigos se están casando. Yo sigo soltero y ¿en busca? no sé. Algunos días soy muy independiente y otros quisiera tener a quién mandarle el sticker del perezoso con corazoncitos que compartieron en el grupo de la oficina. A estas alturas ya hasta leí “Uno siempre cambia al amor de su vida, por otro amor o por otra vida” (buenísimo) y casi, CASI, empezaba a leer a Walter Riso. ¿Y si sí quiero tener un bodononón, bailar con mi mamá mientras todos lloran e imaginar un “vivieron felices para siempre”?

Mis amigos están teniendo hijos. ¡Dame chance! Yo apenas adopté a Marimatu, mi segunda planta, y todavía tengo miedo de que un día amanezca con todas sus hojitas caídas. No sé en qué momento empecé a tener plantas, pero dicen que plant lady is the new cat lady. Eres lo que decretas así que en todo caso, desde ahorita pido ser el tío cool (toma nota hermana).

Cuando tenía 13 años vi la película de Efectos Secundarios y todavía recuerdo el monólogo final en el que concluye diciendo “felices 30 viejo. Bienvenido al resto de tu vida”. Tal vez la culpa de mi crisis prematura de los 30 (que empezó hace 14 años) la tiene Marina de Tavira. Pero no busco culpables. El doctor Stewart Shankman y su estudio ya dejaron claro que examinar tu propia identidad genera estrés, pero la ansiedad es algo con lo que eventualmente vas a estar bien.

“Bienvenido al resto de tu vida” no es una sentencia, es todas las posibilidades. Tu vida no es la de tus amigos. Yo ya estoy haciendo las paces con mis 30 (desde los casi 27), con mis diferencias, con mis incertidumbres, con mis dudas y con Marina de Tavira.