Todos los derechos, todas las familias

Los grupos antiderechos no tienen el monopolio de los conceptos de la familia, ni de la religión.

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Familia Homoparental
Foto: Getty
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Por: Alex Orué – Director Ejecutivo It Gets Better México

Uno de los cambios más notorios en las Marchas del Orgullo LGBTIQ+ en los últimos 10 años es la presencia de familias de todas formas y colores, pese a que los grupos de corte religioso que han salido a las calles y que activamente promueven la discriminación de nuestras poblaciones han sabido usar de forma muy efectiva los conceptos de la «familia» y «religión» para reforzar la idea que nuestra agenda de Derechos Humanos es una cruzada anti-religiosa y anti-familia (no lo es). Sin caer en los discursos absurdos de aquellas personas –en su mayoría hombres cis gays blancos– de la comunidad que se ven como los “decentes” por no marchar y protestar con el cuerpo, hemos podido apropiarnos de los discursos que históricamente han sido utilizados en nuestra contra.

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Apenas el pasado sábado 8 de Junio se dio la XVII Marcha del Orgullo de la Diversidad Sexual de Mérida, Yucatán, estado en donde resido desde 2015. En mis casi 4 años de haber dejado atrás a la Ciudad de México y de participar en esta protesta casi de forma ininterrumpida, nunca había visto tanta gente salir a las calles en esta ciudad. Alrededor de 10 mil personas marchamos en las calles, entre familias, contingentes de sociedad civil, estudiantes, comercios y empresas de la talla de Scotiabank, Best Buy y Walmart. Gente que nunca había marchado antes –incluyendo a mismas personas de la comunidad– y personas que llegaron de otros estados se solidarizaron con el movimiento LGBTIQ+ de Yucatán que hace menos de dos meses se enfrentó a un Congreso estatal que de forma antidemocrática decidió institucionalizar la discriminación en contra de sus propios ciudadanos. La indignación se hizo protesta.

Marcha Gay Papas LGBT
Foto: Peter Keegan/Getty Images

Lo ocurrido en Yucatán, que pudiera verse como un retroceso por cómo los legisladores locales abordaron el tema del matrimonio igualitario, lo hemos transformado en una oportunidad para hacer comunidad entre personas LGBTIQ+ y para movilizar a aliados que hasta ahora se habían mantenido a raya de la conversación. Al ser cada vez más visibles en nuestros propios círculos de influencia, hemos cambiado mentes y corazones de quienes tenían ideas preconcebidas sobre nuestras vidas e identidades, lo que ha ayudado a crear más espacios seguros para todas y todos. El Colectivo para la Protección de Todas las Familias en Yucatán es un claro ejemplo de cómo el lenguaje marca la diferencia en las conversaciones fuera y dentro del internet.

Nuestra dignidad y nuestras identidades no están a debate; no se trata de pedir permiso para ser, sino de que el Estado nos reconozca para realmente garantizar la protección que como ciudadanos deberíamos tener. Celebramos el Orgullo porque sobrevivimos al clóset y hemos construido familias frente a tanta hostilidad. Somos testimoniales de cómo todo mejora.

Familia Gay
Foto: Rob Stothard/Getty Images