Una parte de la historia de México se queda en Notre Dame

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Notre Dame
Foto: Getty Images
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A las 18:30 horas de París, han sonado las alarmas para alertar sobre un incendio en Notre Dame. Las llamas han sido incontrolables y poco menos de dos horas después, voceros de la catedral anunciaron el trágico destino de la histórica construcción: de la estructura no quedará nada. No solo es París quien está de luto, el inmueble, patrimonio de la humanidad, se lleva con él una gran parte de la historia universal, pero también de su estrecha relación con México.

Notre-Dame
Getty Images

Capilla de la Virgen de Guadalupe

La catedral de Nuestra Señora de París, recibe 13 millones de visitantes al año y entre ellos, un gran número de mexicanos. No solo por tratarse de uno de los mayores referentes de la Ciudad de la luz, sino porque una de sus capillas guarda un gran vínculo con nuestro país por estar dedicada a la Virgen de Guadalupe, patrona de México.

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Esta capilla fue comisionada en los años 30, sin embargo, la Segunda Guerra Mundial retrasó su construcción y fue terminada en 1949. En ella, se aloja una réplica del ayate de Juan Diego con la imagen de la Guadalupana. Cuando fue inaugurada, la familia Melleiro, joyeros de París, regalaron una corona de oro de 18 quilates decorada con esmeraldas y perlas. En la actualidad, la pieza era conservada en las salas museo de la Catedral.

El suicidio de Antonieta Rivas Mercado en Notre Dame

Este lugar aloja también un trágico recuerdo sobre uno de los personajes más influyentes en la vida cultural del México del siglo XX, Antonieta Rivas Mercado. Hija del arquitecto, Antonio Rivas Mercado, quien fue el encargado de construir la columna del ángel para la conmemoración del centenario de la independencia, Antonieta siempre fue una gran promotora de la cultura en nuestro país. Gracias a su trabajo, se formó el patronato para la Orquesta Sinfónica Nacional y es considerada, junto a otros artistas, como una de las renovadoras de la cultura mexicana pos revolucionaria.

Tras la muerte de su padre, su divorcio, la pelea por la custodia de hijo y el fracaso electoral de José Vasconcelos, con quien mantenía una relación sentimental y en cuya campaña estuvo fuertemente involucrada, Antonieta huye a Nueva York y París y el 11 de febrero de 1931 decide quitarse la vida dentro de Notre Dame con un disparo en el corazón utilizando la pistola de José Vasconcelos.

Antonieta Rivas Mercado

Su suicidio invadió los periódicos parisinos y mexicanos y conmocionó al mundo. Si bien Notre Dame ha visto desfilar entre sus altas y largas columnas a personajes históricos de todo el mundo, de México se ha llevado también un pedacito de su historia.