‘Boy Erased’, el necesario estreno en cines #NoMásECOSIG

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Boy Erased (Cortesía Cine Canibal)Boy Erased (Cortesía Cine Canibal)
Boy Erased (Cortesía Cine Canibal)
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Es curioso. Una de las primera películas de temática LGBT que vi fue The sum of us, una cinta australiana de 1994 protagonizada por un joven -muy joven- Russell Crowe en la que interpreta a un hombre de 20 años abiertamente gay que es aceptado y respetado por su padre viudo. Cerca de dos y media décadas después, Crowe vuelve a internarse en una historia cinematográfica que tiene el tema de la diversidad sexual como eje central, solo que ahora encarna la perspectiva contraria, la de un padre nublado por el conservadurismo religioso.

En Boy Erased, la cinta que llegó a las salas comerciales mexicanas el pasado fin de semana, el actor ganador del Oscar interpreta a un pastor laico que, junto a su esposa interpretada por la también oscareada Nicole Kidman, acuerdan ingresar a su hijo en un campamento religioso que busca “revertir o curar su homosexualidad.”

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A la distancia, la película noventera planteaba un entorno de apertura poco usual para su década. Adelantada a su tiempo, dirán algunos. Por el contrario la cinta que se presenta este año pareciera de otro tiempo. Aborda un tema que a simple vista parece anacrónico ¿terapias de conversión sexual en pleno 2019? Sin embargo este es un tema que aún se debate en diversas partes del mundo. De ahí que el estreno de Boy Erased cobre una fuerza particular y que sea de una pertinencia social crucial.

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Nicole Kidman y Lucas Hedges (Cortesía Cine Canibal)

Este relato está basado en la autobiografía del escritor estadounidense Garrard Conley, en la cual narra sus experiencias como sobreviviente a este tipo de campamentos en los que se infligen torturas disfrazadas de terapia, con un pie en el dogma religioso y otro, supuestamente, en la ciencia con miras a “cambiar-corregir” la identidad de género o expresiones de vida homosexual.

Un problema global

Esta es una problemática que, aunque suene irreal, existe en diferentes países. Diversas organizaciones han presentado ya iniciativas de ley para que sea ilegal este tipo de practicas conocidas como ECOSIG, esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual e Identidad de Género de las personas homosexuales, lesbianas, bisexuales, trans, no binarios y no heterosexuales.

La preocupación por el tema es tal que Corazón borrado, título de la película en español, no es la primera intención fílmica de retratar la situación que pasan los jóvenes LGBT que son expuestos a estas prácticas. Recordamos la cinta The Miseducation of Cameron Post protagonizada con Chloë Grace Moretz y dirigida por Desiree Akhavana.

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‘Boy Erased’ dice #NoMasECOSIG (Cortesía Cine Canibal)

De vuelta en Boy Erased, esta cinta es una verdadera declaración de protesta. Una postura clara y contundente ante el tema y lo es, en gran medida, a la interpretación de Lucas Hedges en el personaje principal de Jared, el joven de 18 años que debe dividirse entre definir su identidad y sus emociones y complacer a sus padres. Su actuación poderosa, deja ver el registro emocional de este joven actor que, dicho sea de paso, debió tener mayor presencia en la pasada temporada de premios.

Curiosa es también la presencia del director canadiense Xavier Dolan en la interpretación de un rol secundario. Dolan se ha convertido en una voz importante, desde su trabajo fílmico como en sus redes sociales, en pro de las libertades sexuales y en las luchas de la comunidad LGBT. Lo mismo ocurre con el cantante Troye Sivan, quien también aparece en la cinta y quien es encargado, junto al increíble músico islandés Jónsi, del tema de la cinta. La participación de estos tres artistas es, en sí, una declaración de principios.

Quizá, el único pecado de este, el segundo filme del director Joel Edgerton es ser un tanto predecible. Pero de que no se crea que su existencia es desafortunada, por el contrarío esta cinta tiende lazos con una realidad que creíamos desdibujada y que ha cobrado una alarmante fuerza.