La idea de los opuestos, el tema en la nueva exposición de Bosco Sodi

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El artista mexicano presenta su reciente trabajo en la galería Hilario Galguera (César Sandoval)
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La de Bosco Sodi es una obra construida con las manos. “Soy muy físico, no me gusta usar pinceles,” dice el pintor mexicano de 48 años de edad. Pero durante esta conversación, sus manos permanecen quietas entre sus brazos, los cuales cruza cuando habla y comparte pedazos del proceso creativo de su reciente trabajo Las tinieblas sobre la faz de la tierra, en el cual explora la idea de los opuestos.

A partir del 5 de febrero de 2019, la galería Hilario Galguera de la Ciudad de México recibirá esta muestra integrada por aproximadamente 15 obras, entre escultura y pintura, en las que Bosco trabajó durante todo un año y que tienen como detonante la muerte de su abuela Mima, una de las personas importantes en su vida.  

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Fue a partir de este hecho, que el artista comenzó a reflexionar sobre la vida y la muerte. “Empecé a pensar mucho en las dualidades con las que, muy silenciosamente, todos los seres humanos luchamos, hemos luchado y lucharemos toda la vida.”

El bien y el mal, la luz y la oscuridad, el alma y el cuerpo, la vejez y la juventud. Bosco quiso plasmar esta cavilación en una serie de cuadros que pudieran reflejar y ejemplificar la dicotomía. Para ello decidió trabajar, por primera vez en su trayectoria, con la mezcla de dos colores; los más opuestos entre sí: el blanco y el negro. El yin y el yang, dice, una dualidad básica.

La de Bosco es una obra hecha a mano (César Sandoval)
La de Bosco es una obra hecha a mano (César Sandoval)

Manos en la obra

Hijo de una profesora universitaria y de un ingeniero químico, Bosco Sodi parece ser el resultado de una fórmula, la mezcla de sensibilidad y experimentación. Su proceso creativo está determinado por la exploración de los materiales hasta llevarlos a extremos que parecen imposibles.

Dice que cuando comienza una serie, de los primeros 10 cuadros, cinco o seis los destruye pues no le gusta el resultado. Particularmente para este proyecto la primera fase fue de un absoluto “prueba y error.” Al ser la primera ocasión que trabajaba con la mezcla de dos colores se creaba una mezcla, un batidillo que daba como resultado desastre en escala de grises. Él quería una separación clara y contundente entre ambos. “Quería que fueran muy sutiles, muy elegantes y muy de contrastes. Que se sintiera esta lucha, viendo cuál está tratando de ganar al otro.”

Aunque algunos de sus galeristas intentaron persuadirlo de no destruir esas primeras piezas, Bosco decidió desecharlas pues  no reflejaban lo que él trataba de decir. Así que su respuesta era enfática: “el que decide soy yo.”

El azar, el paso del tiempo y el no control, son los elementos presentes y definitorios en la obra de Bosco Sodi. Pero si le preguntas ¿cómo decide qué obras destruye y cuáles no? es decir ¿qué errores son parte del proceso y cuáles simplemente son falla? no tiene una respuesta simple. Resuelve decir que esa es información del estómago. “No sé cómo explicarlo pero lo sabes.”

Bosco posa frente algunas de sus obras en su bodega de la Ciudad de México (César Sandoval)
Bosco posa frente algunas de sus obras en su bodega de la Ciudad de México (César Sandoval)

Energía

En la obra de Bosco, la palabra proceso significa también intercambio de energía, intercambio entre el artista y sus materiales. De ahí que prefiera el uso de sus propias manos en contacto con su materia que un contacto mediado por pinceles o espátulas u otras herramientas propias de un pintor.

Yo siento, explica,  que el material absorbe ese tipo de energía. Se atreve, incluso, a pensar que en el futuro -200 años, quizás- habrá una tecnología a través de la cual se podrá revelar en algún cuadro de Picasso, la sombra proyectada del artista quien estuvo, el tiempo necesario para terminar la obra, parado frente al bastidor. “Creo mucho en la energía que deja el artista en el cuadro.”

“No se crea ni se destruye, solo se transforma.” El planteamiento que la ciencia hace para describir a la materia y la energía cobra nuevos significados entre las manos de Bosco. Aserrín, arcilla, barro, rocas; todas ellas se convierten en el motivo de expresión, en el vehículo del artista para plasmar reflexiones, ideas y emociones, al tiempo que dan forma a una obra que tiene un pie en la pintura y otro más en la escultura. Todo el tiempo.

Una de las piezas que integra su reciente muestra (Cortesía)
Una de las piezas que integra su reciente muestra (Cortesía)

Con las manos en el futuro

No hemos atravesado siquiera los primeros meses del año 2019 y la mente y las manos de Bosco ya se encuentran, incluso, en el 2021. Es la manera en la que todos los artistas trabajan. Los museos tienen una programación muy a largo plazo. También las galerías.

La primera fase de esta exploración en los opuestos se presentó ya en la galería Eigen+art de Berlín. Viajará a Londres donde inaugurará la segunda etapa en Blain Southern para luego abrir su show en la Ciudad de México en el sitio de Hilario Galguera.

Planea darle continuidad a esta idea de los opuestos, ahora, a partir de una serie de cuadros pintados por Joan Miró. Viajará en los próximos días a Barcelona donde el director del museo dedicado a este artista le dejará entrar temprano, antes de abrir las puertas, para sentarse frente a esas obras que le han fascinado desde siempre: tres cuadros blancos, totalmente blancos, con solo una línea negra que les puso Miró. Describe las piezas mientras las muestra desde la pantalla de su celular.

Esta fase de su proyecto es un agradecimiento a España, particularmente a Barcelona donde vivió y su carrera tomó rumbo gracias al influjo de  artistas como Miró, Tapiès o los informalistas catalanes. Proyecta que el resultado esté listo para la muestra que tiene planeada para 2020 en Nueva York, la ciudad en la que vive hoy y en la que, si no lo encuentras al interior de su taller, es por que se encuentra al interior de una sala de cine viendo la función matinal o jugando un partido de fútbol.

Sodi buscó reflejar las dicotomías a las que se enfrenta el ser humano (Cortesía)
Sodi buscó reflejar las dicotomías a las que se enfrenta el ser humano (Cortesía)