¿Por qué las mujeres están protestando con el vestuario de Handmaid’s Tale?

Túnicas rojas y capuchas blancas aparecen en recintos de gobierno exigiendo derechos para las mujeres inspiradas en la serie protagonizada por Elisabeth Moss

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The Handmaid’s tale tiene ya un lugar en la historia. La serie protagonizada por la gran Elisabeth Moss e inspirada en la novela distópica de Margaret Atwood, no solo ha cautivado a la audiencia por su trama, las espléndidas actuaciones o el trabajo de producción que hay detrás de este proyecto de la cadena estadounidense Hulu. También, se ha convertido en un símbolo del feminismo contemporáneo.

Recientemente, un grupo de mujeres se manifestó frente al Capitolio en contra del proyecto 950, que busca restringir el aborto en Puerto Rico. La protesta estuvo marcada por la presencia de decenas de mujeres que portaban el emblemático atuendo que caracteriza a las criadas en la serie y la novela.

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Esta referencia, se ha hecho presente en múltiples manifestaciones que exigen el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos. Por ejemplo, en Argentina fue, junto a los pañuelos verdes, uno de los símbolos empleados por los grupos feministas que buscaban la legalización del aborto en todo el país.

Desde Argentina hasta las manifestaciones en Estados Unidos en contra del gobierno Donald Trump y del vicepresidente conservador Mike Spence, las manifestantes por los derechos de las mujeres han usando el manto rojo y el gorro blanco que se hizo famoso en la adaptación televisiva de la novela de Margaret Atwood.

Grupo de manifestantes en Nueva York (Getty)

Y es que la trama propuesta por la escritora canadiense, plantea un Estados Unidos distópico, en el que las mujeres han perdido todo derecho y toda capacidad de decisión y han quedado relegadas a solo sus funciones biológicas, las de procrear y engendrar hijos. Aquí el origen de que la ropa de Las Criadas, sea el punto de partida para las protestas en favor de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres alrededor del mundo.

“No dejes que el bastardos de atrapen,” es uno de los slogans promocionales de la segunda temporada. Una expresión bastante contundente que puede traducirse en que los creadores han entendido a la perfección el impacto que ha tenido su trabajo en los movimientos feministas contemporáneos, en medio de los debates en distintas regiones del mundo por legalizar el aborto.     

Por ejemplo, la escritora canadiense Margaret Atwood, autora de la novela, envió una carta a un diario argentino en medio de las discusiones y las votaciones del senado del país suramericano sobre el tema. En la misiva se podía leer “Fuerce partos si usted quiere, Argentina, pero por lo menos llame a lo forzado por lo que es. Es esclavitud”.  

En México, un país en el que solo en algunos estados de la república es legal el aborto, ya que cada entidad federativa obedece a las leyes locales, la serie tiene dificultades para visualizarse. Si no es a través de un sitio pirata de visionado, la única posibilidad para ver la primera temporada es a través del canal Paramount, el cual está disponible sólo para ciertos sistemas de televisión por cable. Una metáfora, tal vez.

Grupo de manifestantes en Washington (Getty)

La encargada de diseñar este vestuario, Ane Crabtree tradujo el discurso de la novela para llevarlo a la pantalla chica. Según comentó a Variety, se inspiró en las hojas de arce para el tono rojizo de las túnicas. “Pensé que era el color de la sangre, que es un color natural, y así se convirtió en una bella metáfora.

Esta decisión, no solo añadió el toque dramático que ha forjado el éxito del serial que se alzado con importantes premios como el Emmy y el Globo de Oro, también ha sido un vehículo en la protesta contemporánea. Uno en el que las mujeres no se desnudan en medio de las manifestaciones provocando así el ser arrestadas a causa del supuesto “escándalo público”. Su presencia es silenciosa pero, el toque de las prendas hace de su mensaje uno aún más incómodo y poderoso.