Si quieres aferrarte a ese amor imposible, házlo; después, déjalo ir

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Nadie nos enseña cómo enamorarnos, pero de alguna forma u otra, parece que todos opinan en cómo deberíamos hacerlo. Y todos esos consejos de nuestros amigos, seres queridos y hasta colegas de trabajo, tienen la mejor intención. Pero cada quién habla desde su experiencia y en el fondo nadie sabe lo que es mejor para nosotros que nosotros mismos. El corazón hace lo que quiere, aunque no siempre salgamos bien librados de sus decisiones.

Enamorarnos de una persona y no ser correspondidos es una situación con la que no es difícil identificarse. El problema llega cuando nos aferramos y no nos permitimos dar vuelta a la página. Cuando todas las señales son claras y no queda duda de que no quiere estar contigo, es cuando deberíamos aceptarlo, llorarlo y pasar al siguiente capítulo. Pero es entonces nuestras propias fantasías nos dicen “¿No vas a luchas por él?”.

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¿En dónde está la barrera entre pelear por el amor que crees merecer y convertirte en una persona obsesiva? Es una línea tan difusa que muchas veces caminamos dando saltos de un lado al otro de ésta. Hasta el punto en el que todos a tu alrededor (y hasta tu propia cabeza) te dicen “déjalo YA”. Pero seamos honestos, sobre esa decisión no hay poder que influya, tiene que venir de lo más profundo de ti.

Por eso te digo lo que nadie más te va a decir nunca: aférrate a él. ¿Por qué? Por el simple hecho de que no vas a tener closure hasta que estés segura de que lo diste todo. Pero no lo hagas hasta agotar todo lo que tienes para dar. Pero ojo, fija tus propios límites, incluso quizás un deadline, no puedes aferrarte para siempre, este último intento no es un bajar tus estándares y aceptar las migajas que esté dispuesto a darte, es únicamente una forma de eliminar el doloroso “¿Y si hubiera hecho más?”.

Una vez que te diste a ti misma -incluso en contra de todos los pronósticos y opiniones- una oportunidad más, es el momento de dejar ir. Respetar la decisión de una persona que no quiere estar con nosotros es también un acto de autorespeto.

¿El método para dejar ir con éxito? Ojalá existiera una fórmula, para algunos funciona el apagón digital -sí, decirle adiós de todas tus redes sociales-, a otros podrá parecerles inmaduro pero haz lo que te funcione. Lo cierto es que el duelo del desamor es vivir un síndrome de la abstinencia y en tus momentos de debilidad querrás regresar. No lo hagas. Bien decía Alejandro Dumas que todo mal tiene dos remedios: el tiempo y el silencio, y para superar a alguien, ese dúo será tu mejor aliado.