La RAE ha despertado polémica (y enojo) al definir “fácil”

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“Dicho especialmente de una mujer. Que se presta sin problemas a tener relaciones sexuales.” Esta es la quinta acepción para la palabra “fácil” que se puede leer en la reciente actualización del diccionario de la Lengua Española. Tal definición ha despertado toda una discusión, pues usuarios de las redes sociales la consideran ofensiva, sexista y misógina. La demanda ha escalado hasta crear una petición de firma en change.org para que la Real Academia Española tome cartas en el asunto.

Por ahora, la petición ha sido atendida por cerca de 553 personas. Pretende llegar a por lo menos mil firmas. En la página se puede leer el siguiente mensaje “Me gustaría que en éste país, al igual que en el resto, se trate a la mujer desde el mismo punto de vista que a un hombre, somos personas, somos iguales y no nos diferencia nuestro sexo, todos tenemos los mismos derechos, así que si estáis de acuerdo firmad (sig) esto para que se retire esta “definición” que la Real Academia Española adopta como correcta.”  

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Las reacciones no se han hecho esperar y en un colegio de Tenerife, España, un grupo de bachilleres lanzaron un video en el cual se puede ver a jóvenes mujeres parase frente a la cámara y mencionar la frase “No soy fácil” seguido de su nombre. Se ha viralizado bajo la etiqueta #HazloFácilRAE, la cual ha abierto la discusión en los medios digitales.

Esta no es la primera ocasión en la que la RAE, es el centro de las críticas. Anteriormente fue cuestionada por la definición “sexo débil” referida a “conjunto de las mujeres”. Fue justamente una campaña viral en la plataforma change.org, la que empujó a la institución a incluir “marcas” para estos términos como “peyorativo”, “discriminatorio”, “desusado” u “ofensivo”, con la finalidad de que las personas conozcan la consecuencia semántica al emplear dicho término.

En ese momento, el director de la academia española y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española, Darío Villanueva señaló en una entrevista con The New York Times que “La academia no va a censurar nunca el diccionario. En primer lugar, no es obligatorio usar esa expresión, pero existe y el diccionario recoge lo que existe y no lo puede censurar. La expresión de la que hablamos no fue inventada por las academias, en lo personal no la usaré jamás y creo que la mayoría de los académicos tampoco.”

En su reciente edición -presentada en diciembre pasado- el Diccionario de la Lengua Española, ya contiene estas “especificaciones” para conceptos como “sexo débil”. Sin embargo, omisiones en conceptos como “Fácil: Dicho especialmente de una mujer. Que se presta sin problemas a tener relaciones sexuales”. Aún no se encuentran acompañadas por ningún “peyorativo” o “irónico”, lo cual despiertan el descontento que se manifiesta en las redes. La RAE respondió para Europa Press que “mantendrá la línea de no censurar el diccionario“, pero no descarta la posibilidad de cambiarse en el futuro como ha ocurrido con otras palabras polémicas. Así mismo, defienden que es “obligación del diccionario registrar las voces o expresiones que usan o han usado los hablantes” y que “los diccionarios son también claves de lectura, necesarios para poder interpretar adecuadamente los textos”.

Cabe resaltar que la RAE, sólo es una de las veintitrés academias que conforman la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), la cual edita edita el Diccionario de la lengua española (DLE), por lo cual su opinión es valiosa pero no determinante para los cerca de 472 millones de hispanoparlantes. En México la autoridad en ese sentido es la Academia Mexicana de la Lengua.