5 claves para entender qué es el “Viagra rosa”

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El “Viagra para mujeres” es, considerado por muchos, uno de los resultados de la lucha por la equidad de género. Sin embargo, su efecto, las candidatas para consumirla y las condiciones para hacerlo difieren mucho de lo que se conoce sobre la versión empleada por los hombres. Esto es lo que debes saber:

No funciona de la misma manera que el Viagra masculino. Mientras la “pastilla azul” tiene una reacción física al fomentar la irrigación de sangre al pene, la opción femenina actúa a nivel cerebral sobre la falta de apetito sexual (Trastorno del deseo sexual hipoactivo: TDSH). Por otro lado, ésta debe tomarse todos los días, a diferencia de la usada por ellos, que sólo requiere una toma antes del sexo.

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Su principal activo se llama flibanserina, el cual en un inicio se probaba como un posible antidepresivo al intervenir en los neurotransmisores asociados al ánimo y apetito; pero, durante la investigación, un número considerable de las participantes (de entre 35 y 45 años) reportó un incremento del deseo sexual. En 2015, Estados Unidos aprobó el fármaco y salió a la venta bajo el nombre de Addyi.

Está indicado sólo para mujeres con TDSH que no han llegado a la menopausia. No aplica para quienes la disminución del deseo sexual responde a causas físicas o psiquiátricas -que responden a otro tipo de tratamientos- ni para aquellas que atraviesan el climaterio.

Sobre los efectos secundarios, los estudios realizados por Sprout Pharmaceuticals, el laboratorio estadounidense a cargo de su producción, señalaron que 10% de las pacientes experimentaron mareos, desmayos, insomnio y fatiga. Además, se corre el riesgo de sufrir hipotensión (presión arterial excesivamente baja) o perder la conciencia, si se combina con alcohol u otros medicamentos.

El medicamento aún no está disponible en México. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) no ha emitido su aprobación y, en el momento en el que lo haga, su venta requerirá la prescripción de un ginecólogo o psiquiatra para evitar hacer mal uso del fármaco.