Qué pasa con las uvas que no tienen la fortuna de convertirse en vino

114
- Publicidad -

Aunque cada vez nos gusta más el vino mexicano, lo cierto es que en este país estamos más acostumbrados a tener uvas en la mesa y a comer pasas, como una buena colación o para agregar a algún postre. Por eso, de acuerdo con la SAGARPA, en México se destinan más de 29 mil hectáreas (distribuidas en 10 estados) a producir uvas y la temporada ideal es en los meses de junio a septiembre.
Estas pequeñas y deliciosas frutas se dividen en tres tipos, dependiendo su destino: de mesa, uva pasa y de uso industrial (para jaleas, mermeladas y jugos, entre otros productos). Ya sea verdes o rojas aportan diversos beneficios, aquí te contamos algunos.
Uva de mesa (fruta): Aporta antioxidantes como resveratrol, combate los radicales libres, principales causantes del envejecimiento de la piel; además contiene vitamina B3, calcio, magnesio, fósforo y potasio, lo que favorece al sistema inmunológico y previene la coágulos en la sangre.

Publicidad

Foto: Pexels

Uva pasa: Se obtiene a partir de un proceso llamado desecación, el cual puede ser con ayuda del calor solar o de aire caliente. Se eligen las uvas de mesa más dulces y con menos semillas. En general, es un alimento que brinda hidratos de carbono, potasio, fibra, calorías y vitamina B6, entre otros nutrientes.

Uva industrial: Se escoge de acuerdo con el uso que va a tener, por ejemplo, las empleadas en la elaboración de jugos y jaleas deberán ser pobres en azúcares, de baja acidez y suave sabor; mientras que las uvas destinadas para hacer vino deben presentar una baja acidez y un elevado contenido de azúcar.