“Make our planet great again”: Francia le da la mejor bofetada a Trump

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El mundo está de cabeza…no es sorpresa. Pero ayer, probablemente, vivimos uno de los momentos políticos trascendentales de la nueva era. Todo comenzó con Trump (como comienzan todos los nuevos relatos) anunciando que Estados Unidos abandonaría el acuerdo global para el cuidado del medio ambiente de París.

El anuncio, que sorprendió de esquina a esquina, fue realizado por el presidente argumentando que su país estaba en desventaja en el acuerdo y que lo abandonaba para perseguir lo que realmente importa: generar trabajos en minas de carbón, el elemento que todo el mundo quiere dejar de producir y que, ahora, Trump busca regresar a la mesa. Las respuestas no se hicieron esperar y en distintos países del mundo los presidentes alzaron la voz (incluyendo México a través de la cuenta de twitter de Enrique Peña Nieto que afirmó el compromiso del país con el acuerdo), pero fue particularmente una respuesta la que tiene al mundo detenido.

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Ayer por la noche, el recién elegido presidente de Francia, Emmanuel Macron, decidió tomar el toro por los cuernos y salir a dar un mensaje global como respuesta a la decisión tomada por el presidente de Estados Unidos. Pero no sólo la respuesta fue sorpresiva, en realidad, fue el discurso el que se llevó los aplausos del mundo mostrando un punto de partida para separar Europa de Estados Unidos (en el mismo tenor que la canciller alemana Angela Merkel apuntó esa separación en días pasados).

En el discurso, Macron señaló lo erróneo de la decisión e invitó a todos los estadounidenses que estén involucrados con el cambio climático a acudir a Francia a retomar sus tareas de investigación. Pero el momento cumbre del discurso fue cuando Macron invitó a todos los países del mundo a ser responsables en sus acciones climáticas, cerrando el discurso con una frase lapidaria, retomada del discurso de campaña de Trump: “Make the planet great again (en burla del Make America great again).

Sin duda, una señal de los tiempos que corren y de la división global que Trump está ocasionando, dejando a Estados Unidos solo en el mapa global.