El detalle que te está faltando para lograr el mejor cuerpo de tu vida

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Muchas veces nos pasa que ejercitamos mucho pero te frustras porque no vez los resultados deseados. La respuesta aunque no lo creas no es hacer más ejercicio, sino repensar la cantidad de proteína que comes y cuándo la comes.

Hay un método que tienes que considerar, el PRISE. Este es efectivo para que los que ya son fit se pongan aún más fit.

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Ración de proteínas (protein paced)
Resistencia (resistance)
Entrenamientos de intervalos (interval)
Estiramientos (stretching)
Persistencia (endurance)

El RISE  en PRISE reúne elementos para una buena rutina de ejercicios, ejercicios de resistencia, sprints de intervalo, ejercicios de resistencia y estiramiento. La P puede ser lo que te está falta que es proteína, tu cuerpo necesita consumirlas regularmente en el transcurso del día. Y esas porciones se suman a una gran cantidad de proteínas diarias. La dieta recomendada para la mujer promedio es de 46 gramos. Pero el ritmo de la proteína implica consumir hasta 120 gramos. En un día.

Un estudio encontró que comer más proteínas, con mayor frecuencia durante todo el día condujo a un aumento de la masa corporal magra y una disminución de la grasa corporal (incluyendo la grasa del vientre, el tipo más peligroso).

 

Entonces, ¿cómo funciona el ritmo de la proteína, exactamente?

El objetivo general, dice, es comer al menos 20 gramos de proteína de alta calidad (de origen animal o vegetal) de cuatro a seis veces al día.

Además tienes que recordar que la proteína llena por lo que terminarás ingiriendo menos calorías en general.

 

Tips para comenzar a ver resultados:

1- Consume tu primer porción de proteína dentro de los 30 de despertarte y tu última porción antes de acostarte. La clave es que hagas espacios uniformes en el transcurso del día.

2- Aprende a calcular 20 gramos de proteína. Si vas a comer proteína animal- como pollo, pescado o carne, debes comer una porción del tamaño de la palma de tu mano. Pero para las proteínas vegetales (como lentejas, quinoa o frijoles), ayúdate a una porción del tamaño de tu puño.

3- Si estás tratando de perder peso debes consumir aún más proteínas. Entre 25 y 40 gramos por porción, lo mismo sucede con las personas que son muy activas y realizan mucho ejercicio.

4- Si vas a hacer deporte come una proteína antes o después de tu sesión. Especialmente si estás haciendo resistencia o entrenamiento por intervalos. La proteína ayudará como combustible y va a reparar tus músculos, por lo que obtendrás mejores resultados.

5- Mantén snacks de alto valor proteico cerca. Piensa en huevos duros, barras de proteína o proteína en polvo, almendras y yogur griego. También es útil abastecerse de pescado enlatado y mantener cocinadas las lentejas, quinoa, frijoles negros o garbanzos en la nevera, para que puedas agregar proteína de manera rápida a cualquier comida.

6- Al preparar tus snacks comienza con la proteína, si crees que seguirás teniendo hambre agrega grasas saludables y por último carbohidratos.