4 formas de combatir el sexismo a diario

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El silencio dice Margarita Ruiz, autora del libro Sexismo en línea, es el arma más fuerte que tiene el machismo para permanecer en la sociedad. Hablamos de esas prácticas y actitudes que promueven el trato diferenciado de las personas en razón a su sexo biológico y que, según el Banco Interamericano de Desarrollo, incluye la creencia de que un sexo es superior al otro, también la burla y descalificación hacia la apariencia o conducta de alguien, así como referencias despectivas a su sexualidad. Acciones que desde la última década están dominando también el plano virtual, convirtiendo a las redes sociales en herramientas para perpetuar estas practicas de desigualdad.

Araiza Díaz, profesora de Cibercultura Aplicada a Proyectos Interculturales de la UNAM, dijo en una mesa redonda sobre género, que este tipo de violencia es un reflejo más de la desigualdad en la sociedad. “Internet es la vida y no una realidad paralela, pero aquí se desestima la violencia, como se desestima en el mundo offline, cuando en ambos debe ser atacada”, señaló.

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En este sentido, ¿cómo combatimos estas prácticas tan sistematizadas en nuestro día a día? Y, lo más importante, ¿cómo le enseñamos a las nuevas generaciones a no replicar estos patrones desiguales de comportamiento? Aquí te dejamos un breve manual para que alces la voz sobre estas prácticas:

1. Rompe estereotipos

Los niños no tienen que vestir de azul, las niñas no tienen que vestir de rosa, a menos que ellos así lo deseen y sepan que son libres de elegir sus preferencias sin miedo a ser juzgados.
Enseña el feminismo, cuyo principio fundamental es el respeto a cualquier persona, independientemente de su raza, etnia, sexo, género, edad, preferencias. Sólo así podemos combatir el sexismo desde el fondo.

2. Promueve la diversidad

Enseña que hay cuerpos y preferencias diferentes, que cada ser humano es único.
3. Invita a la empatía

Cuestiona a quien juzga, a quien promueve el odio, invítalo a ponerse en el lugar de la otra persona.

4. Enseña a no callar

Uno de los mayores riesgos para los jóvenes es no conocer sus derechos y no saberlos defender. Enséñalos a defender su identidad, su cuerpo y su mente, hazles conocer sus derechos y ayúdalos a vencer el medio de enfrentar situaciones incómodas o que pueden poner en riesgo su integridad.