Rooney Mara: la Paris Hilton del fútbol americano

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Desde que fue elegida por el reconocido director David Fincher para estelarizar la saga The Girl With The Dragon Tattoo, Rooney Mara despuntó en Hollywood y hoy en día es una de las actrices más populares de la industria del séptimo arte y, además, un icono de la moda.

Sin embargo, antes de ser considerada como parte de la realeza del cine, Rooney ya pertenecía a una de las dinastías más poderosas del entretenimiento, pues proviene de una familia de gran abolengo en el futbol americano.

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Su tatarabuelo por el lado paterno, Tim Mara, fue el fundador de los New York Giants, equipo de la NFL de la que su familia aún es dueña (su padre Timothy es el vicepresidente de este club); por el lado materno, su tatarabuelo Art Rooney fue el fundador de los Steelers de Pittsburgh y, hasta la fecha, uno de sus tíos, Dan Rooney, es uno de los altos directivos de ese equipo.

Rooney, quien es hermana menor de la también actriz Kate Mara (Fantastic Four), debutó en 2006 con una aparición especial en Law & Order: Special Victims Unit y figuró en los años siguientes en otras series. Pero su pequeño papel como el interés amoroso de Mark Zuckerberg en The Social Network fue la gran oportunidad de su carrera porque el director a cargo de esta película, sobre los orígenes de Facebook como compañía, fue Fincher, quien luego la elegiría como la protagonista de la adaptación del best seller escrito por el autor sueco Stieg Larsson.

Su papel como Lisbeth Salander, una joven en busca de venganza tras ser agredida sexualmente, le valió su primera nominación al Oscar; la segunda, pero esa ocasión como actriz reparto, llegaría por su papel en el drama Carol.

Con una carrera relativamente corta, Rooney ha trabajado con reconocidos directores como Steven Soderbergh (Side Effects), Spike Jonze (Her) y Terrence Malick (Song to Song).

Acaba de debutar en su primera película de Netflix, The Discovery, un drama de ciencia ficción que explora las consecuencias de saber científicamente que existe “otro plano de existencia” más allá de esta vida, lo que desencadena una ola de suicidios a nivel mundial que supera los cuatro millones de casos.