Orly Anan: Entre el arte, la cultura y la fe

313
- Publicidad -

Por Natalie Roterman

 

Publicidad

Para Orly Anan la frase “origen multicultural” tiene un significado propio. La artista no conoce de otra, pues es de padre israelí, madre colombiana y ha vivido en Miami, Tel Aviv, Nueva York, y ahora, México. “Yo ya estaba fascinada con la cultura Mexicana desde mi infancia. Mi primer encuentro con el mundo del arte fue con Frida Kahlo. Puede que sea un cliché, pero para mi representaba a esa mujer fuerte, de Sudamérica, que supo llevar el folklor a otras partes del mundo”.

Desde muy pequeña, Orly supo que quería dedicarse a un tema artístico, pero no sin antes tener un “plan B”. Para eso, estudió Diseño de interiores, cosa que, al irse transformando su carrera, le dio armas para resolver los aspectos técnicos que conllevaba la escenografía, e incluso sus instalaciones artísticas.

A lo largo de su carrera ha colaborado con Falabella y Harper’s Bazaar, junto a talentos como Kris Moran, la escenógrafa de cabecera del director Wes Anderson.

Ahora, su última exposición, Ven A Mi, está puesta en la Ciudad de México, en la Galería Licenciado, inspirada en la gente, su fe y sus artículos cotidianos. “Quise hacer una especie de contraste representando el tema de la fe como el mundo ancestral. Tomar toda la carga cósmica y la historia que tiene México con el tema de los mayas y Aztecas, y luego verlo con la cultura popular”.

ELLE Mx: ¿Qué consideras que debe caracterizar a un escenógrafo?

Orly Anan: No tener miedo a explorar diferentes técnicas, estamos viviendo una época de globalización en la que todo el mundo tiene acceso a muchas cosas y en un clic ya podemos ver todo. Mantener la curiosidad es importante.

EM: Has dicho que “no crees en el descanso”, ¿Cómo combinas ser un alma libre con estar trabajando constantemente?

OA: Yo siento que tu no tomas la decisión de ser artista o no, es algo que se vive cada día y justo eso es lo que no te permite parar. El arte esta en cualquier acción, en como te vistes, como te enjabonas, como decides maquillarte, interactuar con la gente, cocinar, en todo hay arte de algún modo.

EM: Tu interés, empezó en el diseño de interiores, ¿cómo evoluciono a la escenografía?

OA: Siempre he estado fascinada con el mundo de la escenografía, empecé a los 13, 14 años dando clases de teatro y siempre hacía las escenografías. Mi habitación estaba transformándose constantemente y siempre me ha fascinado como la iluminación y los colores pueden afectar tu entorno y hasta tu humor. Quise estudiar la parte mas técnica de la escenografía con diseño de interiores, también un poco por los miedos de que vas a ser artista y por ende te vas a morir de hambre. Pero al final fue una muy buena decisión. Si yo hubiera ido a una escuela de arte hubiera empezado a hacer arte desde mas temprano, pero a la vez no tendría una perspectiva de la parte mas técnica. Estudié en Barcelona cuatro años y me mude a NY ya sabiendo de escenografía.

EM: ¿Cuál es la relación (o diferencia principal) entre un escenógrafo y un director de arte?

OA: Pues es un poco como si el director de arte te da un libro y te dice, ‘esta es la estética, 1920 Paris, este barrio’, y después yo llego e interpretó todo eso. Hay muchas veces que se mezclan, sobre todo en proyectos pequeños, tú eres el director de arte y a la vez el escenógrafo. Lo increíble del mundo de la escenografía es que puedes tocar tantas escalas y tantas disciplinas… puedes trabajar con directores, coreógrafos, directores de moda, fotógrafos, hacer trabajos comerciales; realmente es lo que me llama la atención, poder dialogar con tanta gente.

EM: ¿Qué nuevos proyectos tienes en puerta?

OA: Pues estoy medio en proceso de mudarme a México. Me siento muy inspirada acá y para mi eso es lo mas importante; me siento muy libre y creo que aquí hay un espacio increíble para los artistas. Aquí hay una cultura que se te mete en los huesos, y eso me encanta; la cantidad de materiales, olores, sabores, música y arquitectura… es tan enriquecedor. Para mi también implica relacionarme más de cerca con mi lado más latinoamericano: me siento muy latina. Tengo pensado hacer una serie de videoarte y si me interesa colaborar con un fotógrafo mexicano, con artesanías, todo el folklor con mi visión de todas las demás culturas que tengo en la cabeza y hacer algo explosivo.