El ABC para empezar a organizar tus finanzas

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1.Antes que nada, la primer cosa que siempre debes mantener presente es que, si estás buscando algún tipo de independencia económica futura, siempre debes gastar MENOS de lo que estás ganando.

 

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2. Mantén siempre en mente que el objetivo final de hacer un presupuesto no se trata de que te lo gastes todo, sino de que “te sobre” cierta cantidad para ir haciendo un colchoncito de ahorros; por lo que la mejor estrategia es que, en vez de gastar sin pensar y al final del mes “ahorrar” lo que te sobró, siempre es mejor que desde que recibas una paga, apartes la cantidad de dinero que deseas ahorrar y te apegues a presupuestar tus gastos con el resto.

 

3. Pero, ¿cuál es la forma correcta de separar tu paga? Uno de los planes más populares y simples de realizar es el 50/20/30. En éste, debes destinar el 50% de tus ingresos para los gastos necesarios como tu renta, pago de servicios, transporte y provisiones; mientras que un 20% debe ser destinado al ahorro para lograr metas futuras como tu plan de retiro, ahorros para una emergencia o viajes; mientras que el 30% restante es lo que vas a destinar a diversión, ropa, café, salidas a comer, etcétera.

 

4. En vez de tener en tu bolsa una decena de tickets arrugados y manchados, opta por alguna aplicación para tu smartphone que te permita llevar una cuenta de tus gastos diarios, en qué es lo que estás gastando más y cuánto.

Así, si necesitas regresar a hacer cambios a tu presupuesto, o estás buscando una categoría en la que puedas reducir costos, tendrás todos tus números bien organizados y accesibles.

 

5.Una vez que tengas identificadas las categorías en las que sueles gastar de más, es recomendable que elijas las tres categorías en las que quisieras (y te es posible) reducir costos, por ejemplo: comer fuera, salir de fiesta o comprar productos de belleza, y sigas monitoreando tus gastos en éstas para que, usando esta información, eventualmente puedas decidir cuáles son los gastos que puedes reducir o cómo crear un presupuesto que se adapte mejor a tu estilo de vida sin secar toda tu paga mensual de una sola vez.

 

6.Tal vez no te has dado cuenta, pero una de las maneras más sencillas para ahorrar algo de dinero es realizar pequeños cambios en tu día a día; cambios tan simples que no afectarán  tu vida cotidiana, pero que sí beneficiarán a largo plazo a tu billetera. ¿Cómo qué? Simples acciones como hacerte las uñas una vez cada dos meses en vez de cada dos semanas, preparar café en tu casa en vez de pasar a Starbucks antes del trabajo, comprar una sola pieza de ropa, accesorios o belleza al mes, en vez de una cada semana… Parecen gastos simples y pequeños, pero una vez que haces la suma mensual de lo que cuestan, te darás cuenta de que no valen la pena y resulta mucho mejor poder ahorrar ese dinero para algo que sí desees.

 

7. Aprende a diferenciar entre necesidades y deseos. Sobretodo cuando te encuentras en un presupuesto limitado, la clave para no gastar más de lo necesario se basa en priorizar siempre los pagos o compras que necesites; y al final si te sobra algo de dinero -aparte de tus ahorros- puedes elegir algún deseo y darte un pequeño gusto.

 

8.Pero ¿cuál es la meta? El punto final al que desees llegar varía de acuerdo a tus ambiciones y deseos personales; sin embargo, es cierto que algunos expertos recomiendan que tengas al menos de tres a seis meses de salario neto en efectivo para poder solventar cualquier emergencia o gasto no previsto; así como para comenzar a ahorrar para tu retiro. (Porque aunque no lo creas, nunca es demasiado temprano para esto).

 

9.En vez de tener una cuenta masiva de “ahorros” los expertos recomiendan que dividas éstos en cuentas más pequeñas y especializadas. Por ejemplo, haz una cuenta para tu retiro, otra para ese viaje que tanto has querido hacer, otra para alguna emergencia o incluso para comprarte aquel abrigo que siempre quisiste. De esta manera no solamente tendrás cuentas tangibles, sino que no acabarás usando dinero destinado para alguna cosa en otra totalmente distinta.

 

10.Finalmente, no seas tan dura contigo misma. Recuerda siempre que todos somos humanos, y si de pronto cometes un error y gastas dinero no planeado en alguna compra impulsiva, no te castigues; simplemente trata de seguir adelante y apegarte a tu plan lo mejor posible el próximo mes.

Tampoco se trata de que termines viviendo tus días angustiada o sufriendo carencias; simplemente trata de ver el panorama general y piensa en aquellas increíbles vacaciones que podrás tomar si dejas atrás tu latte matutino, o tu suscripción de cable por unos meses.