¿Estás deshaciendo tu progreso después de ejercitarte?

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1. Premiarte con calorías

En una rutina de ejercicio puedes llegar a quemar alrededor de 500 calorías, por lo que premiarte por tu buen aprovechamiento con un snack de casi 400 calorías (como un muffin de Starbucks) solo hará que tu esfuerzo pase desapercibido y tardarás más tiempo en lograr tu objetivo.

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2. Tomar una bebida deportiva

Una bebida deportiva contiene alrededor de 150 calorías, por lo que podría resultar contraproducente tomarte una completa al terminar tu entrenamiento regular (ojo, en un entrenamiento de alto rendimiento, es necesario consumir este tipo de bebidas). No hay nada mejor que el agua natural para volver a hidratar tu cuerpo después de tu rutina, pero si no te gusta el sabor o quieres recuperar los electrolitos perdidos puedes reemplazarla por agua de coco baja en calorías.

 

 

3. Saltarte el enfriamiento

Así como es importante estirar  y calentar tu cuerpo antes de empezar a hacer ejercicio, también es esencial que enfríes tu cuerpo al terminar. Otra función del estiramiento post ejercicio es hacr que tu corazón vuelva a latir a su velocidad habitual, y evitar los dolores musculares o lesiones.

 

 

4. Llevar una dieta extrema y tomar poca agua

La realidad es que mientras menos comes, más lento trabaja tu metabolismo; las pocas grasas que consumas se quedarán acumuladas en tu cuerpo y será difícil deshacerte de ellas ya que tu cuerpo necesita tener su reserva de energía.

 

 

5. Tener sólo una o dos comidas al día

Como ya lo mencionamos en el punto anterior, cuando privas a tu cuerpo de alimentos, éste se pone en una especie de modo ahorrador de grasa, y el metabolismo trabaja lentamente para ahorrar energía. Además de sentirte cansada, el ejercicio no será suficiente para quemar las calorías. Una dieta balanceada es el secreto del éxito.

 

 

6. Hacer siempre el mismo tipo de ejercicio sin elevar la intensidad

Se volverá parte de tu rutina diaria y tu cuerpo se acostumbrará a ello. Tal vez al principio notes una diferencia, pero con el tiempo te irás dando cuenta que tu condición física mejorará y poco a poco tendrás un mejor desempeño con rutinas más complejas. De ahí la necesidad que acudas con un experto en la materia —o sea un entrenador— para ir adaptando tu rutina a tus necesidades.