Lo que nunca debes poner en tu currículum

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1. Un objetivo fuera de lugar

No deberías de poner la cantidad que te gustaría ganar, a menos que en el trabajo que estás solicitando te lo pidan. Mucho menos, debes pensar en cantidades descomunales y completamente fuera de tu realidad. Pon los pies en la tierra, y cuándo sea el momento de indicar tus pretensiones económicas, di una cifra realista.

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2. Experiencia innecesaria

Recuerda que tu CV debe ir enfocado exclusivamente en el área en la que te gustaría trabajar, así que si pretendes entrar a un despacho de abogados, de nada servirá que pongas que fuiste empleada en una tienda de ropa cuándo estudiabas la prepa.

 

3. Logros irrelevantes

El hecho de que hayas sido la ganadora del concurso de talento en la secundaria, la reina del baile en la prepa, o que tengas una certificación en Belly Dance, no influye absolutamente en nada para que te den esa vacante en el hospital o en la aerolínea (por poner un ejemplo).

 

4. Características físicas

A menos que seas modelo o actriz, no debería importarles a tus potenciales jefes si tienes unos kilos de más, si tu piel es blanca u oscura, o si tienes una marca de nacimiento. Incluso podría ser un delito si hacen a un lado tus capacidades laborales debido a tu físico. ¡Ten cuidado!

 

5. Pasatiempos

Si te gusta dibuja mandalas, hornear pasteles, ver películas extranjeras, jugar juegos de mesa, o cualquier otro pasatiempo que no esté relacionado con tu labor profesional, no te beneficiará en nada. De hecho, puedes ahorrarte por completo este apartado en tu CV y enfocarte en tus capacidades y conocimientos.

 

6. Detalles personales

Debería bastar con tu nombre, sexo y edad; en la mayoría de los trabajos, detalles como la religión, la orientación sexual, la ascendencia, y el color de piel no deberían tener ninguna relevancia para la empresa.

 

7. Razón de despidos o renuncias anteriores

Está bien que en cada una de las empresas en las que laboraste anteriormente especifiques el lapso de tiempo –por ejemplo, de 20008 a 2001–, pero la razón por la que dejaste de trabajar ahí no debe ir en tu currículum. Es posible que te lo pregunten en la entrevista, recuerda que debes evitar al máximo demostrar rencor.

 

8. Conocimientos que no dominas

No tiene ningún caso que menciones aquellos conocimientos en los que no eres buena. Eso suele pasar mucho con los idiomas, por ejemplo, si en la secundaria llevaste clase de francés y aprendiste lo mínimo, no deberías decir que sabes francés. ¿Por qué? En la entrevista o en caso de que te den el trabajo podrían pedirte que demuestres ese conocimiento que tú aseguraste tener, y te meterás en problemas.