Guía de una antideportista para convertirse en una runner

116
- Publicidad -
  1.  Celebra todos tus logros
    En verdad me refiero a tooooodos. Despertarte temprano para entrenar es uno, tomar más agua es otro, comer más sano otro más. Concentra tu atención en el esfuerzo realizado y no en todo lo que te falta por hacer.
  2. Con amigas la vida es más sabrosa
    Súmate a un running team o forma el tuyo. Para mí hacía toda la diferencia despertarme y saber que vería a mis amigas de #shankarc y me actualizarían de sus últimas aventuras. Esa idea es mucho mejor que pensar: me estoy parando de madrugada para correr y sudar. También ayuda muchísimo que, cuando quedarte en la cama es una idea más tentadora, te pesa saber que las estás dejando plantadas. Eso sí:  no te compares con nadie para no desanimarte. #peerpressure
  3. Keep a record
    Baja la app Nike+ running sí o sí (Android / OSx). No puedo decirles lo muchísimo que ayuda este punto. Hay días que estás más cansada que otros y que te parece que tu desempeño fue terrible pero la app no miente. A lo mejor ese día en particular corriste más kilómetros que nunca, fuiste más rápida o corriste más tiempo y Nike+ lo registra toooodo y te otorga “trofeos” por cosas inesperadas como correr durante el año nuevo chino que, aunque no lo creas motivan. Si tuviste la mala suerte de tener razón y en verdad ser un mal día, remítete al punto 1 y celebra haberte parado a entrenar.
  4. Identifica al autosaboteador en ti
    Toda lazy girl escucha con mucha atención a esa pequeña y muy convincente vocecita que dice cosas como: has tenido una semana muy pesada, hace frío, te duele la rodilla y demás… Es clave ignorarla y más bien prestar oídos a tu cuerpo. Aprender a distinguir cuando de verdad necesitas dormir unas horas más y no es un ataque de flojera hace toda la diferencia. Descansar es parte importantísima del entrenamiento y no te recrimines si te das un día (o hasta dos) de vacaciones.
  5. Divide y conquista
    No pienses en todos los kilómetros que tienes que correr en la semana y sólo concéntrate en los que tienes que correr hoy. Tampoco te obsesiones con la ruta (si hay subidas que alucinas o si das vueltas como hamster) sólo mantente en el momento presente. No te concentres en tu cansancio o en tus dolores y molestias, mejor observa cómo estás respirando o presta atención a cómo es tu pisada. En fin, pensar en lo pequeño ayuda y mucho. Verás que rapidísimo terminas con tu entrenamiento del día.
    secundaria1
  6. Fortalécete
    Trabajar el resto de cuerpo es clave para que correr te cueste menos trabajo y, por lo tanto, sea más fácil para una lazy girl presentarse a entrenar. Para mí fue EL descubrimiento la app gratuita de Nike NTC (Android / OSx). No sólo porque las entrenadoras son buenísimas sino porque hay unos que duran ¡¡¡sólo 15 minutos!!! (es decir menos de lo que dura un capítulo sin anuncios de Friends) y eso es algo que no importa lo floja que una sea, es una misión muy realizable. ¿Otro beneficio adicional? fortalecer tus otros músculos te protege de lesiones que, todas las antideportistas por ahí lo sabemos, será un excusa más.
  7. Switch it up
    La variedad es clave para no aburrirte. Si todos los días corres en el mismo lugar, escuchas la misma playlist, corres la misma distancia, te cansarás en un tiempo récord. En cambio, descubre los mejores spots para corredores en la ciudad y sus alrededores para el fin de semana, aventúrate en Spotify y sigue un plan de entrenamiento que varíe el número de kilómetros y el tiempo a correr (en la app Nike+ running hay planes a seguir según meta y nivel).
  8. Ten una meta definida, pero piensa siempre en el punto 5
    Inscribirte a una carrera es fundamental para las lazy girls como yo porque te da la sensación de que tu lucha interior tendrán un final determinado. Yo me apunté para el medio maratón Nike Women Victory Tour de #CDMX por esa razón y porque es de puras mujeres y el girl power es muuuuy motivador. También tener una meta clara te da la sensación de que tienes el tiempo contado para entrenar, así que faltar es mucho más difícil por las terribles consecuencias que podría tener.
  9. Go shopping
    Al final somos mujeres y estrenar es lo nuestro seamos deportistas de origen o no, así que tener un top nuevo o una playera dry fit lista para probarla en la pista era un motivador muy fuerte. Esta es una enorme ventaja que tenemos las antideportistas porque tenemos más “necesidad” para irnos de shopping. Para empezar no tenemos un stash previo así que hay que surtirnos! También te puedes decir a ti misma que hay una tecnología nueva que quieres probar o que te tienes que actualizar con el cambio de clima.
    nota: es importantísimo que no uses suavizante para lavar estas prendas y así proteger su tecnología.
  10. Espejito, espejito
    Los cambios en tu cuerpo serán muuuy visibles y esa es una súper motivación para mantenerte activa. Este punto puede ser un poco riesgoso si te inspeccionas demasiado seguido pues podrás no notarlos. En mi caso, tomó un mes para que mis piernas fueran más torneadas y abdomen más plano.

    *Es chistoso pero si te pasa como a mí, te volverás adicta no a las endorfinas (estoy casi segura que las lazy girls tenemos vacuna contra eso), pero sí a los logros que conquistas una y otra vez y no querrás dejar de correr. Les comparto con mucho orgullo una pic mía cruzando la meta.

Publicidad