¿Eres una workaholic? Señales que lo confirman

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No hay nada mejor que sentirte plena y feliz con tu trabajo, pero abusar de tu tiempo libre para dedicarlo a tus actividades laborales puede hacer que te pierdas de los momentos de diversión y recreación, y acabes desarrollando una adicción nada saludable a tu trabajo.

 

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1. Eres la primera en llegar y la última en irse. Muchas veces el pretexto es que puedes trabajar más y mejor cuándo no hay nadie y la oficina está en silencio.

 

 

2. No te tomas tiempo para comer. Ya sea un snack o incluso tu comida, prefieres comer mientras contestas un par de mails o adelantas algo de trabajo, antes que perder ese valioso tiempo.

 

3. Tus necesidades personales pasan a segundo plano. No importa si es el cumpleaños de tu mamá, si es tu aniversario, o si tenías una cena planeada con tus amigas, si es necesario quedarte más tiempo en la oficina o sientes una carga de trabajo muy pesada, cancelas cualquier plan para seguir trabajando.

 

4. Nunca estas satisfecha con lo que haces. Por más que lo intentas, siempre crees que podrías hacerlo mejor y no te das cuenta de lo que estás haciendo bien, sino que solo notas tus debilidades.

 

5. Usas tu tiempo libre para trabajar. Llegas de la oficina a tu casa, y en lugar de ver una película, hacer ejercicio, o ver a tus amigos, prefieres adelantar algo de trabajo.

 

6. Te estresas cuándo no estas en la oficina. ¿Por qué? Porque no tienes el control sobre lo que quedó pendiente, para ti las vacaciones y los días feriados son sinónimo de estrés y muchas veces desearías que no existieran porque acabas estresandote más.

 

7. Trabajas en vacaciones. Por fin te decidiste a tomar unas merecidas vacaciones, pero el hecho de que hayas adelantado tus deberes, no quiere decir que puedas ir a esa playa paradisiaca sin tu amada laptop. Aprovechas cada momento libre para revisar tu mail y comprobar que todo esté en orden.

 

8. Estás disponible 24/7. No importa si son las 3 de la madrugada, si estás de viaje, o si es fin de semana, tus colegas de trabajo saben que cuando se trata de trabajo estarás disponible a la hora que quieran; así sea por algo que podría esperar hasta el día siguiente.

 

 

Si te identificas con más de tres de las señales anteriores, efectivamente, eres una workaholic. Trata de distinguir muy bien entre tu trabajo y tu vida personal porque si sigues así, lo más probable es que próximamente el estrés acabe por invadirte y termines teniendo un problema mucho mayor.