5 propósitos saludables para el 2016 que sí puedes cumplir

62
- Publicidad -

Con el fin de año viene la inevitable revisión de los propósitos de año nuevo. Muchas veces parece que los propósitos están hechos para dejarse guardados en un cajón, pero es que nos encontramos tan motivados por “empezar de cero” que nuestras expectativas son muy altas. Corremos a pagar a la membresía del gimnasio, hacemos cita con un nutriólogo, corremos por los parches para dejar de fumar e incluso tratamos de salirnos temprano de la oficina los primero días…

El problema de no cumplir lo que nos prometemos es que nos defraudamos a nosotros mismos. No me estoy latigueando, pero a veces somos los primeros que no creemos en nosotros porque siempre terminamos por tirar la toalla. Muchos optan por hacer competencias, pero siempre hay una u otra razón de “fuerza mayor” que nos impide lograr lo que queremos.

Publicidad

La mejor forma de recobrar nuestra seguridad y fuerza de voluntad es cumpliendo pequeñas cosas que nos prometemos.  No tienes que proponerte correr un maratón o pesar lo que pesabas en la prepa. Busca objetivos que realmente puedas cumplir, que no dependan de alguien más y que no tengas que rendirle cuentas a nadie. Todo lo que hagas para tu bienestar es saludable y cuando menos te des cuenta, será una reacción en cadena para hacer cambios más grandes. Aquí te dejo unas ideas:

 

Haz una carta de agradecimiento a alguien que quieras mucho.

Hablarle a quien nunca le hablas o reconciliarte con alguien puede ser muy duro. Agradece a las personas que quieres y se encuentran en tu vida. A veces el simple hecho de valorar a quienes están ahí para nosotros nos llena de amor, energía y salud.

 

Pasa un día solo haciendo algo que normalmente haces en grupo o en pareja.

Ve a un concierto, al cine o a comer solo. Pasar tiempo a solas de esta manera nos permite ver las cosas desde otra perspectiva. Conocernos a nosotros mismos es la mejor forma de iniciar un cambio, lamentablemente muchas veces no nos damos esa oportunidad.

 

Cada 1 o 2 meses, agrega 1 alimento saludable que normalmente no consumas.

Olvida la palabra dieta y bajar de peso. Incluye alimentos o hábitos saludables antes de eliminar cualquier cosa. Estamos tan enfocados en la restricción que es mucho más fácil tirar la toalla. Incorpora cosas buenas que naturalmente saquen o quiten espacio a las “malas”. No dejes de comer pan, incluye cereales integrales, no quites el refresco, toma más agua natural… etc.

 

Asiste o prueba una sesión terapéutica que te llame la atención.

La salud no es solo una parte física. Prueba una sesión terapéutica que te reconforte. Puedes probar ir a psicoterapia, a una clase de yoga, alguna sesión de medicina alternativa o meditación. No te preocupes por hacerlo un hábito, preocúpate por probarlo y hacerte consciente de cómo afecta a tu cuerpo y como te hace sentir. Busca la opción que te haga sentir más cómodo.

 

Trata de pasar más tiempo en la naturaleza.

Suena un poco hippie, pero tú eres parte de la naturaleza. Estar en contacto con ella te relaja, llena de energía y te hace entrar en balance. Busca pasar tiempo en lugares llenos de árboles o caídas de agua. No tienes que salir de vacaciones, existen lugares cercanos donde puedes pasar un día. Alejarte del estrés de la ciudad y la vida cotidiana te hace reconsiderar tu estilo de vida.

 

Denise Vargas
Wellness Coach
Bibe