5 razones por las que es una mala idea empezar la dieta el lunes

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No nos basta con la amargura de regresar al tráfico y retomar el ritmo de trabajo, queremos sufrir más y amanecemos comiendo sólo una lechuga. Lo raro, es que esta frase parece maldita. Si eres de las que se lo ha prometido más de una vez y para el viernes ya tiraste la toalla, no dejes de leer cuáles son los factores que hacen de ésta, una misión imposible.

1. El inevitable atracón

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La mejor forma de darnos permiso para comer un litro de helado el domingo en la noche, es prometer que empezamos la dieta el lunes. ¡Nos encantan los extremos! Pasamos de comer en exceso a no desayunar y querer hacer un “detox” de jugos. En primera los detox no son para bajar de peso (pero esa es otra historia) Si utilizas la culpa para motivarte, es una mala estrategia. Lo único que provocas haciendo esto, es estresar a tu cuerpo y créeme, no te ayuda en nada a bajar de peso. Lo peor ,es que los atracones de fin de semana no justifican 2 días de dieta temporal y restrictiva, sólo desgastan y desequilibran tu cuerpo, desacelerando tu  metabolismo.

 

2. Dietas restrictivas y exageradas
Después de tocar fondo con un atracón o regresar de vacaciones, la idea de probar la dieta más restrictiva y extrema suena muy tentador para perder peso… ¡ERROR! Te vas a morir de hambre. Si vienes de una temporada larga de tirarte a la gordura, seguramente tu estómago se expandió (así es, el estómago se hace grande). Tu metabolismo está acostumbrado a un nivel de energía, va a pensar que está en situación de emergencia y ¿sabes qué hace? Acumula grasa.  Intenta llevar tu cuerpo gradualmente a comer más limpio para que tome ritmo y vaya bajando de peso saludablemente. Debes alimentarte de acuerdo a tu peso, tu actividad y tu edad; de la noche a la mañana no quieras comer como niña de 12 años.

Shutterstock
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3. Es temporal
Las dietas son remedios temporales. Puede que alguna te funcione pero tarde o temprano vuelves a ponerte a dieta. No se trata de vivir así toda la vida. Matarse de hambre o seguir la tendencia de moda (paleo, vegana, sirope, detox ..etc) no cambiará tus hábitos. Luchar constantemente con nuestro peso no es saludable ni física, ni mentalmente.  Mejor trata cambiando de hábitos poco a poco. Adoptar un estilo de vida saludable “indefinido” es mucho más eficaz y tiene resultados a largo plazo.

 

4. Siempre está el otro lunes
No le pongas un día, solo comienza. No te vas a salvar de las reuniones, cafés, cenas, pasteles Godinez, cumpleaños y demás eventos que se atraviesan a mitad de semana, impidiendo que puedas estar a dieta por lo menos 5 días seguidos. ¡Por qué el universo es injusto y te pone una pizza enfrente justo cuando estás a dieta!  La vida sigue. No se va a bloquear el canal gourmet, desaparecer Pinterest, ni los restaurantes van poner cortinas negras para que no se te antoje lo que sirven. Si no estás realmente decidida y comprometida, el consuelo  de que siempre está el siguiente Lunes para volver a empezar, te va a dar 52 oportunidades al año, para no tener éxito.

 

5. Los motivos sí importan
Si lo que quieres es tener un cuerpo soñado, tal vez deberías replantear tu objetivo. Un peso adecuado es consecuencia de tener hábitos saludables. El peso no debería ser un fin. Existe un término llamado skinny fat, que se usa para gente que puede ser extremadamente delgada pero con un porcentaje de grasa muy alto, esto para nada es saludable. No te obsesiones con la báscula y la talla. No hagas lo que sea por bajar de peso. Lo más importante es tu salud. Si te preocupas por estar saludable y estás asesorado correctamente, naturalmente te irás deshaciendo de lo que te sobra.

 

Denise Vargas
Wellness Coach
Bibe