Sweet Addiction

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La presión alta, enfermedades cardíacas, la diabetes, la obesidad, el TDAH (Trastorno de Déficit de Atención por Hiperactividad)  e incluso problemas digestivos y renales son consecuencia o han sido fuertemente relacionados con los altos niveles de azúcar en sangre.

Cuando comemos carbohidratos simples como azúcar común, dulces o harinas refinadas, son convertidos en glucosa y liberados inmediatamente en la sangre. Esto genera un pico de azúcar y energía que en algún momento tiene que bajar.  Cuando sentimos este bajón, queremos más azúcar, más energía y de pronto ya estamos en un círculo vicioso que nos hace sentir cansados y con antojo todo el tiempo. Nuestro cerebro se estimula y le encanta el azúcar. Se ha demostrado que el azúcar puede ser más adictiva que la cocaína. Pero, ¿Cómo distinguir si tienes un problema? Aquí te van algunas preguntas:

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• ¿Comes azúcar refinada todos los días?
• ¿No puedes vivir sin postre más de un día?
• ¿Tienes bajones constantes de energía?
• ¿Comes algo dulce después de cada comida?
• ¿Siempre tienes antojo de café, chocolate, alcohol o azúcar?
• ¿Tienes antojos constantes de papas fritas, a la francesa o pan?
• ¿Tomas refrescos, pan dulce , galletas o cosas dulces constantemente?
• ¿Comes cosas dulces después de un día difícil, como premio o cuando estás triste?

¿Qué tanto es tantito?
Para que te des una idea, 5 gr de azúcar equivalen a 1 cucharada sopera. La OMS ha establecido que el consumo máximo diario de azúcar de un adulto, debe ser de 25 gr es decir, 5 cucharadas. Para los niños evidentemente es menor. ¿Crees que no consumes mucha azúcar? Yo lo pensaría 2 veces.

Foto: Istock
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Azúcar Oculta
El gran problema es que no sabemos que hay mucha azúcar escondida en los productos que comemos. La mayoría de los productos procesados, incluso los bajos en grasa, tienen cantidades exorbitantes de azúcar; por ejemplo:
• 1 refresco de 600 ml = 12 cucharadas azúcar
• 1 porción de cereal “light” = 2 cucharadas
• 1 barrita “light” =  1.5 a 4 cucharadas
• 1 bebida deportiva (estas de colores brillantes) = 7.2 cucharadas
• 1 yogurt bebible anti–estreñimiento = 6.5 cucharadas
• 1 cucharada de cátsup = casi 2 cucharadas
• 1 rebanada de pan integral de caja = 2.1 cucharadas

Las salsas en lata, los “juguitos” de fruta, las pastas, los panes de caja (integrales o no), las galletas, las sopas instantáneas e incluso el jamón están llenos de azúcar.

¿No te gusta lo dulce? Las papas fritas y toda harina refinada también eleva los niveles de azúcar en la sangre. Así que si tu debilidad son las papitas puede que también seas potencialmente adicto.

¿Y los sustitutos sin calorías?
Todos los sustitutos artificiales de azúcar comprometen nuestra salud. El que no tengan calorías es lo de menos… El cuerpo no procesa lo que no conoce; así que lo acumula o lo tiene que desechar. Los sustitutos intoxican  nuestro cuerpo y hacen trabajar de más a nuestro hígado y riñones; lo que indirectamente alenta nuestro metabolismo.  Además, no quitan la “necesidad” por azúcar si no al contrario, nuestro cuerpo pedirá siempre más azúcar. ¿Han visto cuántos sobrecitos de edulcorante usan las personas para un café?

Siempre es mejor consumir productos naturales pero no podemos olvidar que el azúcar es azúcar. De igual manera, eleva los niveles de glucosa en la sangre, poniendo en riesgo nuestra salud si abusamos de ella. Todo en exceso es malo.

¡No te asustes! No estoy diciendo que ahora todo da diabetes. Actualmente el consumo de productos procesados es muy alto, debemos ser más conscientes y responsables de lo que comemos. A veces sufrimos síntomas o enfermedades que no podemos atribuir a nada porque creemos que somos saludables, pero tal vez estamos pasando algo por alto.

¡Cuida tu salud! No es sólo un tema de peso. Si crees que tienes un problema con el consumo de azúcar y no tienes un padecimiento crónico, puedes hacer un cambio gradual. Imagina cuando escuchas la tele a un volumen muy alto; si le bajas de jalón no vas a escuchar nada, pero si lo haces gradual, te darás cuenta que tu oído se adapta poco a poco para poder escuchar a un nivel bajo. Aquí te van algunos tips:

• Consume más frutas y verduras dulces en lugar de productos refinados.
• Mantén tus niveles de azúcar estables consumiendo alimentos altos en fibra y proteína. Estos alimentos ayudan a tener una absorción gradual de azúcar en la sangre.
• Lee con cuidado las etiquetas si consumes productos procesados.
• No te premies ni consueles con azúcar, busca otras opciones para apapacharte.
• Haz ejercicio regularmente

 

Denise Vargas
Wellness Coach
Bibe