Henri Cartier-Bresson, el ojo del siglo

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Henri Cartier-Bresson Foto: cortesia
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Henri Cartier-Bresson nació en Chanteloup, Francia, el 22 de agosto de 1908. Provenía de una familia de clase media. Estudió pintura y literatura, por eso antes de dedicarse a la fotografía era dibujante y pintor.

A partir de 1930, se enfocó en la fotografía y fue de los primeros en utilizar una cámara Leica de 35 mm. Siempre procuró captar el instante preciso en el que convergían la luz, la forma y la humanidad.

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Publicaba sus fotos en revistas francesas y alemanas.

Estudió cine en Estados Unidos y llego a ser asistente del cineasta Jean Renoir.

En 1936 filmó un documental sobre los hospitales de la España republicana “Victoire de la vie” en blanco y negro.

Durante la Segunda Guerra Mundial fue prisionero de los alemanes pero cuando logró fugarse se unió a la resistencia francesa y comenzó a documentar todo lo que sucedía con su cámara e hizo un documental llamado “L’Espagne Vivra”.

Por todo este trabajo realizado fue nombrado padre del fotorreportaje.

En 1945 dirigió la película “Le Retour” en donde el tema principal fue el regreso de los prisioneros después de la Segunda Guerra Mundial.

En 1947 expuso sus fotografías en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA). En este mismo año fundó la Agencia Magnum Photos, junto con Robert Capa y otros fotógrafos. Fue una de las primeras agencias fotográficas en donde los fotógrafos tenían los derechos de sus imágenes. Gracias a esta empresa, los fotoperiodistas documentaron los hechos más sobresalientes del siglo XX.

En 1952 publicó su libro The decisive moment.

Fue el primer fotógrafo en exponer su obra en el Museo de Louvre de París.

Vivió y conoció muchos países, entre ellos México. Durante su estancia, en 1963, se instaló en un departamento en la conocida y popular colonia La Merced. Las fotografías que tomó durante esa época son parte de la exposición.

Fotografías de la exposición "La mirada del siglo XX"
Fotografías de la exposición “La mirada del siglo XX”

En 1970 decide abandonar la fotografía para retomar el dibujo, en la exposición podemos ver los autoretratos que hacía.

En el 2000, junto con su esposa Martine Franck y su hija, creó la fundación Henri Cartier- Bresson en Paris, con el objetivo de reunir sus mejores obras para conservarlas en buen estado y para que sirviera como espacio para que otros artistas expusieran. Martine Franck también era fotógrafa.

A punto de cumplir 96 años fallece en su casa, ubicada en el sur de Francia, el 3 de agosto de 2004. Su esposa, Martine Franck, murió el 15 de agosto de 2012 en París.