Está bien elegirte a ti sobre la persona que amas: lo que aprendí de Normal People

La narrativa millennial ha cambiado para demostrar que el protagonista de las historias de amor del siglo XXI es el amor propio.

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Normal People
imdb Normal People
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Hay series que llegaron a acompañarnos esta cuarentena y una de las que ha ganado mayor popularidad es la producción inglesa Normal People. Esta historia, basada en la novela homónima de Sally Rooney, es una historia de amor no romantizada sino llena de realismo a veces crudo y otras, reconfortante. La novela ganó popularidad como un nuevo bastión de la literatura millennial y la serie ha logrado que su argumento llegue hasta muchas más personas. En conservar su autenticidad hacia lo que son las relaciones consigue llevarnos por una carretera de emociones llena de curvas de las que no siempre se sale intacto.

Normal People no es un cuento de hadas, es una historia de amor por el otro y amor propio, es momento de comprender que no puede existir el primero sin el segundo. Empiezan los spoilers, así que si aún no la has visto, es momento de que abandones esta nota, corras a Hulu a ver la serie y regreses más tarde.

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Normal People nos introduce a la relación de muchos años entre Marianne y Connell -desde la preparatoria hasta la universidad- quienes aparentemente no logran permanecer juntos y estables. Los problemas y las rupturas aparecen a causa del gesto que se esperaba del otro pero nunca llegó, por las palabras que no se dijeron o por miedo al rechazo: de su pareja, de los demás y hasta de ellos mismos.

Marianne ha sufrido abusos psicológicos en casa y por parte de sus compañeros en la escuela. Encuentra en Connell un refugio, pero cuando él también la traiciona comienza a buscar inconscientemente relaciones destructivas y de sumisión en las que permite ser el centro de humillaciones que aparentemente solo logra superar cuando está con Connell. Él por su parte, evoluciona como personaje mientras más se erosiona. Hasta que llegamos a verlo frágil, dependiente y en busca de un soporte emocional que encuentra en Marianne. Entonces, ¿por qué no tenemos un final feliz?

El final de la serie es complejo. Connell tiene una oportunidad de irse a Nueva York a perseguir un futuro como escritor pero tiene miedo de volver a tener una crisis nerviosa. Marianne lo convence de ir y a la vez que está superando sus propios problemas, rechaza la oferta de ir con él. La gran pregunta es ¿por qué si mueren por estar juntos no se fueron juntos a la Gran Manzana? y la respuesta es, por el cambio de paradigma en la narrativa millennial. Si bien las historias de amor nos enseñaron en el pasado a dejarlo todo para estar con quien amas, la lección hoy es aprender a dejar a quien amas para amarte a ti mismo.

Desarrollemos. Marianne finalmente se separa de la familia que tanto daño le ha causado y aunque finalmente se encuentra en un lugar feliz con Connell, sabe que tiene que seguir su propio camino. Algo muy importante de esa desgarradora escena final es que ambos se reconocen la influencia que tuvieron en las vidas del uno y el otro. Los encuentros y desencuentros los han llevado a desarrollar esa madurez emocional de no poner un proyecto de vida ajeno antes del propio. Que para estar con alguien más, es primordial estar bien contigo. Es algo similar a lo que sucede con La La Land. Esto no quiere decir que el romanticismo ha muerto, sino que estamos en un momento en donde la salud mental depende de uno mismo y el nuevo protagonista en las historias de amor del siglo XXI, es el amor propio.