El nuevo trabajo de Morgan Freeman que ayudará a salvar al planeta

¡Gracias Morgan Freeman!

1244
El actor, director, filántropo y apicultor, Morgan Freeman
Foto: Getty Images
- Publicidad -

El famoso actor de Hollywood, Morgan Freeman, no sólo es conocido por su participación en grandes películas y por ser un extraordinario director, también por su trabajo como filántropo. Sin embargo, su reciente pasión y dedicación se encuentra en la apicultura.

Hace un par de años, se dio a conocer que las abejas se encontraban en peligro de extinción. Esto se debe a la gran reducción que hubo de su hábitat, los incendios masivos, las especies exógenas invasoras, los pesticidas, los problemas ambientales y la pérdida de diversidad genética.

Publicidad

El problema aumentó cuando Greenpeace, alertó a la población sobre el gran peligro que la extinción de estos insectos provoca a la vida de los seres humanos. Puesto que las abejas se encargan del proceso de polinización, una de las herramientas fundamentales de producción alimentaria en el mundo.

Gracias Morgan Freeman

Por esta razón, desde el 2014, Morgan Freeman, comenzó a desarrollar la apicultura como un hobby, mientras que al mismo tiempo, se unía a diferentes grupos activistas que tenían como propósito hacer hincapié en la importancia de salvaguardar esta especie y las formas en que uno puede ayudar a esta causa.

Pero sin duda alguna, la aportación más reciente del actor de 81 años, ha contribuido de manera exponencial, ya que decidió convertir su rancho de 124 hectáreas ubicado en Mississippi, en un santuario para preservar la vida de las abejas.

Importó 26 panales de abejas que provienen desde Arkansas y ayudó a plantar alrededor de 140 árboles de magnolia y lavanda, como también tréboles para que las abejas se pudieran alimentar.

Asimismo, Freeman, disfruta del cuidado que les da a estos insectos y les da agua y azúcar com parte de su dieta. En una entrevista con Jimmy Fallon, mencionó que hasta la fecha no ha tenido que usar un traje especial que lo proteja de un posible piquete de abeja, puesto que ninguna le ha picado.