La 68° edición de los Grammys reunió a los artistas más influyentes del momento en una noche donde la moda no se quedó atrás y si un look se quedara en nuestra memoria de este día, sin duda será el de Chappell Roan, la cantante apostó por llevar el vestido más atrevido.
Para la ocasión, la cantante apostó por un diseño transparente firmado por Mugler en color vino que no solo dejaba al descubierto su ropa interior, también colgaba de sus pezones a través de piercings . Roan complementó su look con sandalias negras y joyería dorada. Llevó el pelo extra largo en el mismo tono del vestido. En cuanto a su makeup, eligió smokey eyes con delineador de glitter y labios delineados.