Querido lector,
Si Lady Whistledown escribiera en 2026, probablemente no solo estaría pendiente de los escándalos de la alta sociedad, sino de algo igual de revelador: nuestra necesidad colectiva de buscar historias que nos hagan sentir. Porque así como siempre habrá espacio para las feel good movies (esas que vemos una y otra vez), hoy las feel good series también existen. Y me atrevo a decir que Bridgerton es exactamente eso para mí.
Aunque esté ambientada en otra época, se siente profundamente actual. En pleno 2026, una serie romántica, rosa y acompañada de música clásica logra hablar de inclusión, sexualidad, trabajo invisible, jerarquías sociales y del valor de dejar atrás el qué dirán. Todo sin perder su esencia de cuento de hadas: vestuarios increíbles, historias de amor que te atrapan por completo y un soundtrack que merece ser mencionado más de una vez en este artículo.
Como dice Yerin Ha, actriz que da vida a Sophie en esta temporada, el corazón de Bridgerton está en algo muy simple y muy poderoso: “todos queremos sentirnos amados y vistos”. Y quizá ahí esté la clave de por qué funciona tan bien. Porque detrás de la fantasía, de las versiones orquestales de pop moderno y de los grandes bailes, hay una búsqueda profundamente humana de conexión, pertenencia y esperanza.
En esta conversación, la actriz habla de resiliencia, de amores prohibidos, de identidad y de por qué, incluso desde una historia situada en el pasado, Bridgerton sigue resonando con el mundo en el que vivimos hoy.