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Ángela Aguilar, portada de ELLE México, habla de su experiencia en la industria

A sus 18 años Ángela Aguilar ya es todo un ícono de la música mexicana, en esta entrevista, cuenta cómo aprende de sus errores y se pregunta qué es ser una mujer de dieciocho años en 2022.
jue 25 agosto 2022 09:55 AM
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Ángela Aguilar en ELLE México septiembre 2022.

Ángela viene de una familia de amazonas, mujeres que destacan por sus habilidades para cabalgar, y lleva esa actitud en todo lo que hace. Habla con mucha claridad, pero sin sonar metódica; se expresa con seriedad, sin dejar de lado su personalidad extrovertida, platicadora y risueña. Hablando con ella comprobé que la edad y el tiempo no significan nada si no los pones en práctica.

Desde que nació, sus raíces han estado en la música, pero el momento más decisivo fue cuando a los cinco años su papá le regaló un iPod nano con música de todos los géneros, desde hip hop, rock, regional mexicano hasta R&B, y lo que la atrapó fue la música regional mexicana y el mariachi. La cantante de "Ahí donde me ven" siempre ha querido transmitir a las niñas, en México y en Estados Unidos, que pueden abrazar su cultura y continuar las tradiciones sin cargar con las costumbres machistas que cada vez toleramos menos.

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Ángela no trata de ocultar la familia de la que viene, ni quiere que la deslinden de su papá, sino que está sumamente orgullosa de ello. A los dieciocho se convirtió en una de las personas más jóvenes en la historia en recibir una nominación al Grammy, lo mismo por sus dos nominaciones al Grammy latino en 2018. Y fue nombrada Embajadora Cultural de Zacatecas, donde pasa los días (cuando no está trabajando) en el rancho de su familia montando, leyendo y descansando.

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Portada Ángela Aguilar para ELLE México. Vestido GUCCI, joyas TOUS.

Estamos en la llamada y le pregunto a Ángela si piensa que creció muy rápido. Me contesta sin dudar: “Sí, pero qué bueno”, y se ríe a carcajadas. “Si no, imagínate, no podría estar donde estoy, si de chiquita no hubiera estado rodeada de grandes. Me rodearon de los mejores músicos, ingenieros de sonido y compositores. Estuve en un ambiente de adultos y tuve que aprender a madurar muy rápido”.

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Ángela Aguilar. Look total, LOUIS VUITTON, joyas SWAROVSKI.

Ahora la compositora que nació en Los Ángeles llena conciertos por sí misma, aunque no se la cree. Niñas mexicano-estadounidenses la ven como modelo a seguir con ese bob que es su signature look y sus vestidos ampones mexicanos. Ángela mantiene esa capacidad de sorprenderse tan digna de su edad, donde todo debería ser ilusión, pero al mismo tiempo ha tenido que lidiar con retos y problemas que pocas personas de su edad enfrentan. Todo mientras trabaja en sí misma, aprende de sus errores, se pregunta qué es ser una mujer de dieciocho años en 2022 y hace las paces con la perfección.

 

Natalia Chávez (NCH): Empezaste tu carrera cantando en escenarios con tu papá y tu hermano y ahora lo haces sola, ¿qué se siente llenar conciertos tú solita y saber que toda esa gente está ahí por ti?

Ángela Aguilar (ÁA): Se siente raro, como que no es verdad. Como dices, toda mi vida ha girado alrededor de mi papá y sus giras y shows. Tuve la fortuna de estar en escenarios desde los siete años, y donde sea que pisara, sabía que iba a estar bien por él. Cuando empecé mi primera gira eran lugares de 800 perso- nas, después de 1000 o 1,200, y ahorita estoy presentándome en lugares con 10,000 personas. Es una locura, no lo puedo creer, no asimilo todavía que la gente va a verme a mí, pienso que van a ver a mi papá. Veo a las niñas que se saben mis canciones y bailes, con mi corte de pelo y mis vestidos, y se siente muy bonito.

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Ángela Aguilar en ELLE México. Look total MIU MIU, aretes SWAROVSKI.

NCH: Pero a la vez has trabajado mucho justo para llegar a esto.

ÁA: Sí, llevo estudiando música desde los tres años y hasta los cinco estudié ópera. Después música mexicana, que son cosas completamente diferentes, y a los nueve saqué mi primer disco. Este año cumplo una década del lanzamiento.

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Ángela Aguilar. Look total PRADA, joyas TOUS.

NCH: Mencionas la música regional mexicana y tienes una familia dedicada a ello, ¿siempre fue este el género que quisiste interpretar?

ÁA: Siempre supe. Para mí, si algo no es difícil, no me divierte, ya sea ejercicio, libros, estudios escolares o cantar. Cantar cierta música se me hacía fácil y el único género que me costaba trabajo era la música mexicana, porque básicamente hay una minisinfónica detrás de ti con mariachi, y tener a tanta gente es mucha responsabilidad. Las canciones que canto son típicas y requieren de mucho control vocal, muchos falsetes, muchos cambios de armonía, eso fue lo que más me interesó.

NCH: ¿Te describirías como autoexigente?

ÁA: Cien por ciento, nunca estoy conforme. Algo que tengo que trabajar y que he estado platicando con mi coach y mi psicóloga, es que nunca me conformo. Si estoy en una grabación, hago 45 tomas de una frase, y digo “otra vez”, “puede estar mejor”, hasta que mi papá me dice, “ya quedó”, “cálmate”. Soy así. Siento que cuando estoy preparada no me pongo nerviosa y como soy overachiever, siempre trato de ensayar y trabajar mucho.

 

NCH: ¿Cuáles son tus primeros recuerdos de la música? ¿Cómo fue que empezaste a escuchar música tan regional desde chica?

ÁA: Cuando tenía cinco años mi papá nos regaló un iPod, de esos que son un cuadrito y que no tienen pantalla, y nos puso desde Jay-Z hasta Juan Gabriel, Luke Bryan y Natalia Lafourcade, de todos los géneros: reggae, hip hop, música mexicana, banda. Así, escuchando lo mejor de cada género empiezas a afinar tu gusto musical. A cada uno de mis hermanos y a mí nos gustó algo diferente. A mi hermana el rock, por ejemplo, y a mí el R&B y la música mexicana, canciones más acústicas.

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Ángela Aguilar en ELLE México. Vestido FENDI, joyas SWAROVSKI.

NCH: Ah, te fuiste más por el sentimentalismo...

ÁA: Ah, soy supersentimental, la más dramática, lloro con las canciones, con las películas, con mi perrita; escuchar canciones deprimentes me encanta, no tienes idea. Tengo toda una cate- goría de playlists que se llaman “sad songs to cry”, “sad songs to whip” y “sad songs to dance” porque también hay canciones que se pueden bailar, como "Somebody Else" de 1975 o "Lover, You Should’ve Come Over".

NCH: ¿Consideras que a partir del álbum Mexicana enamorada reafirmaste tu identidad, abrazando tu ascendencia mexicana?

ÁA: Creo que sí porque antes había hecho puros covers y en este incluí solo canciones inéditas que tenían mariachi, pero también pop y R&B, y eso es lo que más me gusta, poder hacer estas modu- laciones. Imagínate, música mexicana con R&B. Creo que todas las personas que lo escucharon pudieron conocerme más.

NC: Y en cuanto a la vestimenta, ¿en qué look te sientes más tú?

ÁA: Con mis vestidos grandotes es cuando más me siento yo por- que es como ponerme mi capa de Superman. Pero también aprendí que ponerme un traje sastre me hace sentir muy segura de mí mis- ma. Hay algo especial en ponerte un traje y ya.

 

NCH: Has contado que tienes la guía de tu familia en cada concierto, ¿cómo ha sido tener ese apoyo, y a la vez, esa presión?

ÁA: You got me there. Es interesante, no lo cambiaría por nada en el mundo, me siento lo más privilegiada de tener una familia que no solamente me apoya, sino que me enseña porque lo han vivido y lo que van a seguir viviendo, y en un nivel más arriba que yo. Es padre estar rodeada de gente que sabe, pero tengo que decirte que de chiquita lo odiaba, no sabes cuánto. En mi primera gira yo tenía quince años y apenas tenía veinte canciones aprendidas, cuando sa- lía del concierto al camerino mi papá sacaba su libreta o su celular y me señalaba todo lo que había hecho mal: si me había desafinado, si tomé aire en tal parte, etc. Y yo pensaba: “Déjenme en paz, acabo de terminar de trabajar”.

Pero ahora que estoy en mi tercera gira, no sabes cómo agradezco las correcciones porque es más fácil arreglar las cosas si tienes frescos los errores. Ahora lo veo diferente. Además ser cantante es una carrera muy solitaria, siempre estás sola, le can- tas a diez mil personas y regresas a tu cuarto de hotel y estás sola. Por eso tanta gente en esta industria tiene tantos problemas, aunque yo tengo la fortuna de estar acompañada de mi familia.

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Ángela Aguilar en ELLE México. Look total y joyas, SAINT LAURENT.

NCH: Por otro lado, ¿cómo ha sido lidiar con la forma en que el público y los medios sexualizan a las mujeres en la industria, tomando en cuenta que a ti, siendo tan chica, ya te pasó?

ÁA: Es horrible y da asco, me parece de las cosas más bajas que le puedes hacer a una persona. No veo que le hagan lo mismo a alguien del otro género. Recuerdo que a los quince años fui a una premiación y a mi hermano le preguntaron: “¿Qué te parecen los artistas de aquí?, ¿cómo van tus nuevos proyectos?”, mientras a mí solo me preguntaban: “¿Quién es el diseñador de tu vestido?”. Y me encanta la moda, pero podemos hablar de otros temas, de todo. Ahora es peor porque cumplí dieciocho años en octubre y la gente dice: “Ya es legal”, “ya podemos hacer todo lo que queremos hacer”, hasta me hicieron un fotomontaje horrible en un periódico y nunca deseé tanto ser una persona desconocida.

Mi plataforma siempre ha sido un lugar de mucho amor, de mucha apertura para sentirte segura, y el que yo me sintiera tan expuesta con una cosa así de obscena me pareció inaceptable. Se siente feo, es como si tu trabajo no contara por sí solo, sino que cuenta más cómo te ves. La cultura machista está muy presente en México, pero creo que vivimos en una sociedad mucho más inteligente como para que el hecho de ponerte la ropa que te gusta se considere negativo.

NCH: Has pasado por momentos muy difíciles que ninguna mujer debería pasar, ¿cuál es el aprendizaje más fuerte que te han dejado esas experiencias?

ÁA: Es una pregunta sumamente difícil, creo que aprendemos toda la vida. Puede ser que de una situación que viviste te des cuenta en seis meses y a los siete te des cuenta de otra cosa. Estoy en constante aprendizaje, pero uno de los aprendizajes más fuertes es que hay que tener mucho cuidado con la forma en que nos cuidamos solas. Las mujeres vivimos en una sociedad donde tristemente somos nosotras contra el mundo. Es muy difícil pero no hay necesidad de darle explicaciones a nadie de lo que está pasando en tu vida, nadie puede sacarte tus verdades porque son tuyas. Así aprendí a cuidarme más y a ser más privada, pensé que lo era, pero lo tuve que reforzar. Aprendí a aceptar cuando me caigo y a ser vulnerable con mi dolor, me ayudó muchísimo a salir de él.

NC: Ángela, ¿qué es ser una mujer de dieciocho años en 2022?

ÁA: La verdad no sé, creo que todos estamos aprendiendo y esta- mos haciendo lo mejor que podemos hacer. Creo que estamos muy enamorados de la idea de la libertad, pero no de la libertad. Las redes sociales exponen muchas cosas, pero de qué sirve estar enterado si no vamos a hacer algo para cambiarlas, y me incluyo al mil por ciento. Hay muchas cosas en las que estamos retrocediendo, sobre todo en Estados Unidos, como en la salud de la mujer, le estamos fallando muchísimo a lo que lograron nuestras abuelas y mamás, y sí hay más libertad para cambiar de género, transicionar, en eso sí hay mucho avance, pero no hemos llegado a donde debemos.

NC: Subiste una foto de ti cuando eras chiquita, abrazada por ti actualmente, ¿qué sueños te gustaría que esa niña cumpla?

ÁA: Ay, ayer estaba en una junta y me llegó la notificación de que me habían tagueado en una foto de mi club de fans. La vi y se me salieron las lágrimas porque a esa edad empecé. La foto actual es de la primera vez que estuve en el Auditorio Telmex en Guadalajara. A la Ángela de cinco años le diría ojalá que sigas cantando, que te siga haciendo siendo feliz, ojalá que crezcas en otras cosas fuera de la música, que estés en paz porque ya aprendí que la paz es mucho mejor que la felicidad, porque cuando estás en paz, la felicidad llega.

Créditos

Foto: Jesús Soto

Estilismo: Jessica Gutierrez

Entrevista: Natalia Chávez

Producción: Hyperion LA @hyperion.la para ELLEMéxico

Maquillaje: Esther Foster

Pelo: Amber Duarte

Uñas: Naoko Saita para Opus Beauty, usando Luminary Nail Systems

Editora General: Claudia Cándano

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