9 mitos sobre los fillers que te ayudarán a decidir si lo estás considerando

Todo lo que debes saber si los estás considerando.

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fillers Kylie Jenner
Getty Images
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Los fillers han dejado de ser un tema del que no se habla cortesía de algunas famosas y modelos que los han puesto de moda, y es que inyectarse ácido hialurónico parece ser la mágica solución que tanto estábamos buscando para nuestro rostro sin tener que pasar por el quirófano. Pero hay muchas preguntas alrededor de esta técnica de belleza estética.

¿Duelen? ¿Dejan todas las caras iguales? ¿Hinchan? ¿Deforman? ¿Sacan moretones?¿Son adictivos?…

¿Qué son?

Para las que no saben que son los fillers son una de las opciones más utilizadas para mejorar el aspecto de nuestra cara. Estos rellenos se usan para corregir arrugas, surcos o dar volumen a ciertas zonas del rostro, se inyectan diferentes sustancias pero la más popular y sana es el ácido hialurónico. El objetivo es devolver la vitalidad que ha perdido la piel con el paso de los años.

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Te decimos los mitos y realidades de los rellenos faciales:

Bella Hadid, Getty Images.

1. El ácido hialurónico es el mejor relleno.

Hay muchos tipos de rellenos y cada uno tiene su indicación. Por eso es tan importante ponerse en manos de un profesional, quien tras un diagnóstico elegirá el más indicado para nuestra piel dependiendo el caso. Se cree que los mejores rellenos son los que suplen las sustancias que nuestro cuerpo ya produce pero deja de hacerlo después de cierto tiempo, reabsorbibles y con años de experiencia en el mercado el ácido hialurónico es el más indicado. En algunos pacientes tiene un índice de reabsorción muy rápido. Hay otros rellenos, como la hidroxiapatita cálcica, que estimulan la producción del colágeno, suavizando y corrigiendo los rasgos, y su efecto es más duradero.

2. Los rellenos han sustituido al lifting.

No son sustitutos sino complementarios, de hecho un relleno puede prolongar la vida de un lifting, y viceversa: los rellenos retrasan los liftings porque permiten tensar la piel, aportar volumen y dar brillo.

3. Si empiezas se volverá adictivo

No exactamente, pero si te gusta el resultado tal vez vas a querer darte mantenimiento de vez en cuando. Ojo: no abuses porque los labios de Kylie no son los más naturales.

4. Todas las caras son iguales.

Si se inyecta donde la persona lo necesita para restaurar el volumen perdido, no tendría por qué haber dos caras iguales. Para eso es fundamental un buen diagnóstico previo, detallado y obviamente, personalizado. Siempre es mejor empezar poco a poco para evitar poner cantidad en exceso y que se vea exagerado o falso.

5. Siempre se notan.

Se notan solo los que están mal hechos. Hay que pensar que los que están bien inyectados resultan tan naturales que pasan desapercibidos. No debe notarse porque lo que se pretende es restaurar el volumen perdido sin cambiar la cara ni su expresión.

6. El relleno en los labios siempre queda mal.

Solo cuando se pone exceso de sustancia y no está en armonía con la cara de la paciente. En los labios, es especialmente importante utilizar un material de relleno que se adapte muy bien a la mucosa labial, como el ácido hialurónico, y que no forme gránulos antiestéticos.

7. Los rellenos dejan el rostro hinchado y deformado.

Si un relleno deforma la cara es porque no lo ha puesto un experto. Por eso hay que tener mucho cuidado a quién acudimos. Después de una inyección, puede percibirse una leve inflamación en el rostro que desaparece en 24 horas.

8. Quedan moretones

No siempre. Depende mucho de la sensibilidad de la zona inyectada. Por ejemplo, si se tratan las ojeras, hay que tener mucho cuidado porque la piel de la zona ocular es muy sensible y hay que dominar muy bien el movimiento de la cánula para no producir un hematoma. Puedes aplicar hielo después de la aplicación para reducir su apariencia al máximo.

9. Es un proceso doloroso.

Depende un poco de la densidad del filler, aunque no es dolor en sí, es más bien la sensación de la sustancia entrando. ¿Y pasadas unas horas? Se puede sentir alguna que otra molestia en la cara pero se soporta fácilmente y permite hacer vida normal.