Cómo convertirte en una ‘morning person’ y no sufrir el despertar todos los días

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Créenos, nadie mejor que nosotros sabe la pesadilla que representa el tener que despertar temprano y no poder hacerlo. Aquel momento por la mañana en el que suena tu alarma y aprietas el botón de ‘snooze’ durante media hora. Cualquier cosa para evitar despertar a la hora debida. Y al final, sin darte cuenta, se te fue el día rapidísimo y no te dio tiempo suficiente ni para llegar a la mitad de tu lista de pendientes.

Porque conocemos a la perfección este sentimiento es que nos dimos a la tarea de investigar algunos de los métodos, respaldados por la ciencia, más efectivos para que de una vez por todas dejes de ser un ‘night owl’ y te conviertas en el pajarito mañanero que siempre quisiste ser.

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1.El principal objetivo que buscarás lograr es el de formar un hábito. De acuerdo a distintos estudios realizados acerca de la naturaleza de éstos, se ha llegado a la conclusión de que la repetición es necesaria para que tu cerebro eventualmente entienda y realice cierta acción en automático. Por esto es que es clave que, en la medida de lo posible, trates de ir a dormir y despertar a las mismas horas todos los días. ¡Sí, incluso los fines de semana! Pero eso sí, siempre evita lo mejor que puedas dormir de más, ya que esto se encargará de arruinar por completo aquellos avances que finalmente habías logrado.

 

2.Duerme con, al menos, una de tus cortinas abiertas. La luz natural del día es perfecta para dar a tu cuerpo aquella señal que necesita para saber que es momento de despertar. O si no, para evitar la molesta luz de fuera que no te deja descansar durante la noche, puedes comprar un reloj despertador especial que simule el amanecer a la hora que lo necesites.

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3.Una de las maneras más eficientes para que te apegues a tu hábito y no lo dejes atrás después de un par de semanas, es que lo sigas con una rutina. ¿Cómo? Simplemente crea una rutina mañanera que disfrutes y te dé un motivo para despertar con ganas. Ya sea que medites, desayunes tu comida favorita o te des un baño relajante, es muy recomendable que te apegues a la repetición de una serie de actividades que te preparen a ti -y a tu cerebro- para empezar el día de buen humor y con mucha energía.

 

4.Deja de presionar ‘snooze’. Esta práctica solamente te hace perder tiempo ya que una vez que despertaste, volver a descansar profundamente es prácticamente imposible; así que mejor coloca tu despertador al otro lado de tu cuarto para que sí o sí tengas que levantarte de la cama para apagarlo. Y una vez que te hayas levantado, comprométete a seguir con tu día metiéndote a bañar o preparando una deliciosa taza de café para evitar por sobre todas las cosas que te vuelvas a acostar en tu cama.