Mascarillas caseras ¡con frutos rojos!

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Sí, las mascarillas caseras son una de las mejores partes en nuestra rutina de belleza, es el tiempo perfecto para consentirnos y darle un respiro a nuestra piel, ya que todos los días la exponemos a factores contaminantes, químicos, rayos solares, entre muchas otras cosas.

Los frutos rojos, aparte de deliciosos, son realmente benéficos, pues gracias a su funcionamiento como antioxidantes ayudan a que el órgano más grande de nuestro cuerpo se mantenga saludable y joven por más tiempo, así que si quieres retrasar la aparición de signos de envejecimiento, será momento de que los utilices como mascarilla y aquí te decimos cómo lograrlo.

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#1 Mascarilla hidratante

Necesitas:

3 fresas

5 frambuesas

1 puñito de arándanos

1 cuchara de yogurt natural sin azúcar o aceite de coco

1/2 cucharada de miel de abeja

En una licuadora tritura las fresas, frambuesas y los arándanos, posteriormente añade la cucharada de yogurt o si prefieres la de aceite de coco y por último la miel de abeja.

Cuando todo esté muy bien mezclado y hayas obtenido una especie de pasta, entonces será momento de aplicarla en toda la cara, dando ligeros masajes de forma circular. Deja reposar entre 15 y 20 minutos y enjuaga con agua tibia.

#2 Mascarilla regenerativa 

Necesitas:

5 fresas

1 puñito de blueberrys

4 moras

1 puñito de arándanos

1/2 limón

1 cucharada de miel de abeja

1/2 cucharada de azúcar

Tritura las fresas junto con las blueberrys, las moras y los arándanos, añade 1 cucharada de miel de abeja y 1/2 de azúcar y por último exprime medio limón; revuelve muy bien.

Ya que tengas la mezcla, aplica en la cara y masajea; los grumos de la fruta y el azúcar servirán como exfoliante, ayudando a deshacerte de las células muertas.

Deja que la mascarilla haga efecto por 20 minutos y enjuaga muy bien con un poco de agua tibia.

No olvides que antes de aplicar cualquiera de las dos recetas es muy importante que tengas muy limpia la cara, de hecho, puedes poner un poco de vapor cerca de ella para que los poros se abran y la mezcla tenga un mejor funcionamiento; cuando hayas terminado puedes utilizar la crema humectante que usas todos los días.

Realiza este procedimiento 1 o 2 veces por semana; recuerda que la constancia es el punto clave para que podamos obtener prontos resultados.